Esta guía tiene por fin explicarle qué es un seguro de accidentes personales y cuáles son los distintos tipos que existen para que Ud. los conozca, para hacer más provechosa la consulta que le haga a su productor asesor de seguros o a la compañía con la que quiera contratar y para que pueda elegir mejor cuál le conviene.

Si no encuentra la información que necesita, por favor envíenos su consulta por correo electrónico adacu@adacu.org.ar.

Es el contrato que Ud. hace con una aseguradora para que le pague una suma de dinero si queda inválido a raíz de un accidente, o para que le pague una suma de dinero a su familia o a quien Ud. elija en caso de que muera en un accidente.

En seguros se entiende por accidente a un acontecimiento externo a quien lo padece (no una reacción interna del cuerpo como una enfermedad), súbito (repentino, improvisto, que no se genera paulatinamente, de a poco), violento (impacta con fuerza suficiente para vencer las defensas de quien lo sufre) e independiente de la voluntad de la persona que lo experimenta.

Hay muchos tipos de seguros de accidentes personales según la protección que ofrecen. El más simple protege económicamente a su familia o a quien Ud. elija ante su fallecimiento debido a un accidente. Otros incluyen, además, la protección en caso de que Ud. se invalide como consecuencia de un accidente. Entre estos casos hay algunos que solo lo protegen por invalidez total (cuando Ud. queda impedido para realizar cualquier tarea) y otros que también lo protegen en caso de pérdidas parciales (cuando si bien Ud. puede realizar tareas, ha sufrido alguna disminución física), siempre que sean consecuencia de un accidente.

Entre los que protegen por invalidez parcial, a su vez, hay algunos que dan protección amplia para cualquier tipo de invalidez física derivada de un accidente mientras que otros contemplan únicamente la invalidez producida por determinadas pérdidas físicas indicadas en el contrato de seguro (por ejemplo si Ud. pierde un brazo o una pierna).

Finalmente, resta decir que los seguros de accidentes personales se pueden contratar en forma individual (de ellos nos ocupamos en esta guía) o grupalmente (por ejemplo, un grupo de empleados de un mismo empleador). Estos últimos son seguros colectivos.

(Ver la guía de Seguros de vida colectivos).

Si Ud. tiene una familia que mantener, piense en qué situación quedaría si fallece como consecuencia de un accidente. Además, piense en qué situación quedará Ud. también en caso de invalidez.

Seguramente Ud. como la mayoría de nosotros morirá cuando sus hijos sean grandes, puedan valerse por sí mismos y su pareja cobre una pensión, pero todos conocemos casos de personas a las que la muerte o la invalidez las sorprendió cuando sus hijos eran chicos y sabemos las penurias que esas familias tuvieron que pasar.

Hay casos en los que se adquiere el seguro porque hay otras personas que dependen económicamente de uno, ya sea el cónyuge, los padres a quienes asistimos o un familiar enfermo, entre otros, pero también se puede adquirir para protegerse uno mismo en caso de invalidez.

Si Ud. tiene un seguro de accidentes personales, su familia o las personas que Ud. decida cobrarán una suma de dinero que los ayudará a seguir adelante en caso de que se produzca su muerte como consecuencia de un accidente. Asimismo Ud. cobrará una suma de dinero que le permitirá seguir adelante en caso de que se invalide por un accidente.

Los seguros de accidentes personales son más baratos que los seguros que cubren la muerte o invalidez por cualquier causa. Además, habitualmente le exigen muchos menos requisitos y son más sencillos y rápidos de conseguir.

La desventaja de estos seguros es que protegen únicamente por muerte o invalidez producto de un accidente y no, por ejemplo, en caso de enfermedad.

En principio sí puede, pero debe leer bien las cláusulas del contrato para corroborar que la actividad que va a realizar esté incluida en la protección del seguro.

Tenga en cuenta que muchas actividades riesgosas suelen aparecer excluidas de protección en este tipo de seguros.

Ud. puede contratar el seguro por el tiempo que lo necesite. Esta necesidad puede depender de las actividades que Ud. tenga pensado realizar, por ejemplo, muchas personas contratan seguros de accidentes personales antes de realizar un viaje y por el tiempo que este dura, pero Ud. también puede tener un seguro de este tipo durante varios años para protegerlo en caso de accidente en cualquier momento.

En general no es recomendable contratar un seguro a muy largo plazo porque si hay inflación se devalúa la suma asegurada. Si Ud. quiere un seguro por muchos años, lo ideal sería que lo contrate por cinco años renovable por otros cinco o diez años más y que, cuando lo haga, establezca dos cosas: el precio del seguro para las sucesivas renovaciones y la posibilidad de aumentar la suma asegurada sin estar sujeto a revisiones médicas.

Tenga en cuenta que en general los seguros de accidentes personales dejan de proteger cuando se cumplen los 66 años de edad.

El seguro lo cobrarán las personas que Ud. elija. Son los que en el lenguaje de seguros se conocen como beneficiarios.

Ud. los designa a través de una planilla o simplemente a través de una nota con su firma que debe llegar a poder de la aseguradora, a más tardar, en el momento de la denuncia de la muerte causada por el accidente.

Ud. puede designar para cobrar el seguro a cualquier persona, ya sea una entidad de bien público, un amigo, su primer novio, etc., pero RECUERDE: el seguro de accidentes personales en caso de muerte está hecho para apoyar a los que pierden los ingresos como consecuencia de su muerte, es decir, a los que dependen económicamente de Ud. que pueden ser sus hijos, su pareja o sus padres, es decir, su familia.

Para designar a la o las personas que van a cobrar el seguro no tiene ninguna limitación legal, Ud. puede elegir libremente.

No es necesario. Ud. podrá elegir libremente cuánto dinero y cómo lo recibirán las personas que designó (llamados beneficiarios), pero si no lo hace ellas recibirán el dinero por partes iguales.

No se preocupe, recibirán el dinero por partes iguales.

Sí, Ud. puede ir modificando a las personas que designó para cobrar el dinero del seguro (que en lenguaje de seguros se llaman beneficiarios) cuantas veces quiera y necesite. Simplemente, envíele una nota con su firma a su aseguradora indicando el cambio de beneficiario y conserve una copia en donde conste que la aseguradora la recibió y la fecha en que lo hizo, lo que puede realizarse, por ejemplo, a través de un sello o una firma.

No se preocupe pues si no designó personas para cobrar el dinero las que en lenguaje de seguros se conocen como beneficiarios serán declarados automáticamente como tales sus herederos legales (serán primero sus hijos; luego su pareja legal; si no tiene, sus padres; si no, sus hermanos o sus abuelos, sus sobrinos o sus tíos y, por último, sus primos o sobrinos nietos).

Si alguna de las personas que eligió para cobrar el seguro (que en lenguaje de seguros se llaman beneficiarios) fallece antes que Ud., el dinero que le correspondía se repartirá proporcionalmente entre los otros beneficiarios. Recuerde que puede cambiar los beneficiarios en cualquier momento, así que, en caso de que alguno de ellos fallezca antes que Ud., podría hacer una nueva designación y reemplazarlo.

Si no hay otros beneficiarios designados por Ud., serán declarados automáticamente como tales sus herederos legales (serán primero sus hijos; luego su pareja legal; si no tiene, sus padres; si no, sus hermanos o sus abuelos, sus sobrinos o sus tíos y, por último, sus primos o sobrinos nietos).

El dinero del seguro será cobrado por los herederos de la persona designada para cobrarlo que ha fallecido.

No, si Ud. muere, la suma asegurada es pagada directamente a las personas que designó para que la reciban y sus acreedores no pueden cobrar deuda alguna de ella.

Si Ud. designa a "mis hijos" para que cobren el dinero del seguro, sin identificar a cada uno, lo recibirán todos sus hijos vivos al momento de su fallecimiento, inclusive los que sin haber nacido estén concebidos.

Si la designación dice "a mi cónyuge", el seguro lo cobrará quien al momento de su fallecimiento sea su cónyuge. Ahora bien, si Ud. designa a una persona con nombre y apellido, será ésta quien lo cobre aunque deje de ser su cónyuge.

No, si la persona que designó para cobrar el seguro lo asesina no podrá cobrar el seguro.

Cobrará el representante legal, es decir, la madre o el padre que quede con vida, o los abuelos o el tutor que designe el juez. ADVERTENCIA: en algunas ocasiones se desconfía de la capacidad de administración de la madre o del padre que cobrará por los hijos menores y se elije a un amigo de confianza u a otro familiar pensando que va a administrar mejor la suma asegurada. PINSELO MUY BIEN, es una decisión muy riesgosa porque si Ud. designa a un amigo, va a ser el dueño del dinero y una vez que Ud. murió, quién sabe si recordará el motivo por el que fue designado. Piense que sus hijos menores quedarán bajo responsabilidad de su madre o padre, quien deberá encargarse de ellos y, para eso, lo ideal es que cuente con el dinero del seguro.

La aseguradora debe pagar el 100% del importe que Ud. acordó con ella para el caso de muerte. No puede pagar una suma menor a la que se estipuló. Es decir: si Ud., por ejemplo, acordó con la aseguradora que ésta les pague a las personas que Ud. eligió $100.000, les tiene que dar esa suma y no una menor.

Si por algún imprevisto Ud. no puede pagar las cuotas del seguro, sepa que en muchos seguros de accidentes personales Ud. continuará con la protección durante un mes más (por el llamado plazo de gracia). Si transcurre ese mes sin pagar el seguro, la aseguradora puede decirle que su cobertura está suspendida o dar por terminado el contrato. Si Ud. muere o se invalida durante la suspensión del seguro, la aseguradora tratará de no pagar el seguro. Sin embargo, LE ADVERTIMOS: la aseguradora no tiene derecho a suspenderle el seguro si Ud. ya pagó la primera cuota, aún cuando no haya pagado algunas de las siguientes cuotas, salvo que previamente le haya enviado una carta reclamándole el pago y dándole un plazo para regularizar.

Si su contrato dice que ante el no pago de cualquier cuota se le suspende automáticamente el seguro, sepa que eso constituye una cláusula abusiva y por ello inválida.

No. Si Ud. se suicida ello no es un accidente y la aseguradora no pagará.

No, la aseguradora no pagará si Ud. muere o se invalida en una empresa criminal, es decir, cometiendo un delito. Ahora bien, sepa que la aseguradora debe probar que Ud. estaba cometiendo un delito. Si no lo hace el rechazo será abusivo y nulo.

No, la aseguradora no pagará porque la aplicación de la pena de muerte no es un accidente.

Si Ud. provoca el accidente intencionalmente o actuando con extremada imprudencia, la aseguradora no pagará.

Si una de las personas designadas para cobrar el seguro provoca el accidente intencionalmente o actuando con extremada imprudencia, la aseguradora no pagará.

Legalmente, la aseguradora no pagará el seguro cuando el accidente sea provocado intencionalmente o con grave imprudencia, por Ud. o por la persona que Ud. eligió para cobrar el seguro en caso de muerte.

Tampoco cuando se sufra cometiendo un delito.

Además LE ADVERTIMOS: todas las compañías de seguros ponen en sus contratos (o pólizas) otros motivos por los cuales no pagarán, llamados comúnmente exclusiones de cobertura, entre los que se encuentran la realización de actividades riesgosas para la vida, uso de motocicletas, excursiones a zonas inexploradas o participación en una guerra, tumulto popular o motín, entre otros.

Algunas aseguradoras incluyen también las llamadas ocupaciones excluidas, es decir, aquellos trabajos que presentan cierto grado de riesgo durante su ejecución, como ser policía, guardia cárcel, bombero o electricista, entre otros.

A criterio de la ada (Asociación de Defensa del Asegurado), estas exclusiones de cobertura sólo pueden aplicarse cuando implican casos de accidentes provocados intencionalmente o con grave imprudencia del asegurado o de la persona designada para cobrar el seguro. Aplicarlas sin estas condiciones es una práctica abusiva.

Sí, los seguros de accidentes personales no tienen limitaciones respecto del lugar donde se produzca su fallecimiento. Ud. estará protegido en todo el mundo.

El precio del seguro de accidentes personales tendrá en cuenta el tipo de actividad que realiza, el plazo por el que quiere el seguro, las coberturas que se le ofrecen (el fallecimiento estará siempre incluido) y la suma asegurada. Es muy importante que sea Ud. quien decida qué es lo que necesita contratar y luego busque quien le ofrezca aquello que se acerca más a sus necesidades y al mejor precio. Para este tipo de seguros, las distintas aseguradoras suelen tener calculadores de precios en sus páginas web, donde podrá en alguna de ellas tildar cuál es la cobertura que desea y armar de esta manera el seguro de acuerdo con sus pretensiones.

El precio que Ud. debe pagar por el seguro de accidentes personales se calcula en base a tablas estadísticas que indican la probabilidad de ocurrencia de los accidentes.

Esas tablas se arman con información policial, de bomberos y de hospitales, puesto que sus representantes son los que atienden los accidentes. Lamentablemente, dada la escasez de información local al respecto, las aseguradoras recurren a empresas con experiencia mundial, las reaseguradoras que son los aseguradores de las aseguradoras para solicitarles estos datos.

En caso de que Ud. realice actividades especialmente riesgosas, al precio normal del seguro se le sumará un precio adicional que se conoce como extraprima.

Ud. tiene que pagarle el precio del seguro (o prima) a la aseguradora. Sin embargo, eso no quiere decir que siempre tenga que ir a pagar a las oficinas de la compañía de seguros. Ud. también le puede pagar a la aseguradora por otros medios: débito de su cuenta bancaria o tarjeta de crédito, a través de alguna red de pagos, por ventanilla en un banco, o por cualquier otro medio de los que habitualmente utiliza para pagar, por ejemplo, la luz, el gas y otros servicios de su casa. Consulte con su aseguradora los medios disponibles para el pago.

También es posible que su productor de seguros de confianza cuente con autorización de la aseguradora para recibirle el pago. En tal caso, deberá exigirle que le entregue un recibo de la aseguradora en el momento que paga.

Sepa que aunque el productor no le haya entregado un recibo de la aseguradora, su pago puede ser válido. Ello puede ocurrir, por ejemplo, si Ud. siempre pagó de esta forma sin que la aseguradora se lo observara, o si realmente pudo creer que el productor era empleado de la aseguradora porque lo atendía en un local de la aseguradora.

Ud. puede pagar en las oficinas de la aseguradora o también por cualquier medio electrónico que su aseguradora le indique; por ejemplo: mediante débito de su cuenta bancaria o tarjeta de crédito, a través de alguna red de pagos, por ventanilla en un banco, o por cualquier otro medio de los habitualmente utiliza para pagar, por ejemplo, la luz, el gas y otros servicios de su casa.

También es posible que su productor de seguros de confianza cuente con autorización de la aseguradora para recibirle el pago. En tal caso deberá exigirle que le entregue un recibo de la compañía de seguros en el momento que paga.

Sepa que aunque el productor no le haya entregado un recibo de la aseguradora, su pago puede ser válido. Ello puede ocurrir, por ejemplo, si Ud. siempre pagó de esta forma sin que la aseguradora se lo observara, o si realmente pudo creer que el productor era empleado de la aseguradora porque lo atendía en un local de la aseguradora.

La Superintendencia de Seguros exige que los pagos sean ingresados por medios electrónicos tales como cajeros automáticos, redes de pago de servicios, cajas de bancos y aseguradoras con sistemas informáticos. Estos son medios seguros para pagar, por eso le recomendamos que consulte cuáles son los que su aseguradora tiene habilitados y que los utilice.

Ud. debe pagar con la periodicidad que se indica en su contrato de seguro (en la póliza). Lo más habitual es que los pagos sean mensuales.

Sí. Ud. puede tener todos los seguros de accidentes personales que quiera, y si se invalida o fallece, Ud. o las personas que haya designado cobrarán todos los seguros.

Esta parte de la guía tiene por fin hacerle conocer los principales pasos que debe dar para contratar un seguro de accidentes personales. Si no encuentra la información que necesita, por favor, envíenos su consulta por correo electrónico ada@ada.org.ar..

Existen varias formas de contratar un seguro de accidentes personales pero normalmente Ud. tendrá que acercarse a un productor asesor de seguros (que son vendedores independientes de seguros) o a una compañía de seguros que venda seguros de vida.

Trate de seleccionar varias aseguradoras (2 ó 3), si es posible a través de productores asesores de seguros.

Empiece las tratativas con todas ellas. Así, en el proceso de contratación del seguro Ud. las va a ir conociendo mejor. Descarte las aseguradoras que no quieran darle la información que necesita, o que no sean claras en las explicaciones que le den o que no sean flexibles para adaptarse a las necesidades del seguro que Ud. precisa.

Puede suceder también que su empleador, o el banco con el que Ud. opera, o alguna otra institución de la que Ud. forma parte, le ofrezca adherirse a un seguro de accidentes personales colectivo.

Guía de de Seguros de Vida Colectivo

Para seleccionar las aseguradoras que le resulten más convenientes y le generan mayor confianza, le aconsejamos que busque la información que aparece sobre las diferentes compañías en la página web de la Superintendencia de Seguros de la Nación.

En primer lugar, debe pensar cuánto dinero va a necesitar Ud., su familia o las personas a quienes quiera proteger con el seguro en caso de que se invalide o muera en un accidente. Por ejemplo: "Necesito $300.000 para que estén todos bien, pero con $100.000 nos podríamos arreglar inicialmente hasta salir adelante".

También Ud. debe pensar por cuánto tiempo va a tener que estar asegurado. Porque si Ud. tiene, por ejemplo, hijos adolescentes, tal vez necesite un seguro por tres, cuatro o cinco años, pero si tiene hijos pequeños quizás necesite un seguro por diez o quince años. Si está contratando el seguro porque está por realizar un viaje y quiere estar asegurado sólo durante ese tiempo, seguramente preferirá un plazo mucho más breve.

Con esta información, el productor o la compañía de seguros pueden calcular un precio. Luego de evaluar su estado de salud y sus actividades, le informarán el precio definitivo.

Si bien hay formas de venta telefónica y electrónica, lo más común es que su productor o la aseguradora le pidan que complete una solicitud de seguro con sus datos personales (inclusive una declaración jurada de su salud, situación económica-financiera y de profesión y actividades), la suma asegurada que quiere, el plazo del seguro, los datos de las personas que Ud. elige para cobrar el seguro en caso de muerte (que en lenguaje de seguros se llaman beneficiarios), cómo pagará el precio del seguro (débito, crédito, depósito), etcétera.

Sí. Ud. tiene el derecho a pedir lo que se llaman condiciones generales del contrato donde están todas las obligaciones suyas y las de su aseguradora. Le recomendamos que lo haga y se tome el trabajo de leerlas, y que luego le pida a su productor o a la compañía que le explique lo que no quede claro. Igualmente, sabe que cuenta con nosotros para ayudarlo a comprender las condiciones del seguro antes de contratarlo.

Como las condiciones generales suelen tener cláusulas que no se aplican a todos los contratos, pídale al productor o al vendedor de la compañía que le tache todas las que no se apliquen a su futuro contrato, ya que, en caso contrario, le darán un libro que es muy difícil de entender y está lleno de cláusulas que no formarán parte de su contrato.

ADVERTENCIA: si el contrato es poco claro, ya de por sí indica la poca calidad y confiabilidad de la aseguradora con la que Ud. está tratando.

Directamente descarte a la aseguradora que no le entregue un ejemplar de su futuro contrato o que no le dé las aclaraciones que Ud. le pida. Sepa, además, que no entregarle esta información constituye una práctica abusiva.

Además, Ud. debe pedirles a las aseguradoras con las que esté tratando, la siguiente información:

  • Las tablas estadísticas que emplean para fijar el precio del seguro.
  • Qué porcentaje de gastos le van a cobrar para la comisión del productor de seguros y los gastos administrativos.

ADVERTENCIA: si alguna de las aseguradoras con las que está tratando no le da esta información, ya de por sí indica la poca calidad y confiabilidad de la aseguradora.

Directamente descarte a la aseguradora que no le entregue esta información. Sepa además que no entregarle esta información constituye una práctica abusiva.

Legalmente la aseguradora puede no pagar si el accidente es provocado intencionalmente o con extrema imprudencia por Ud., o por la persona designada para cobrar el seguro en caso de muerte (lo que en seguros se llama beneficiario), o si Ud. lo sufre cometiendo un delito (por ejemplo, robando).

Generalmente en los contratos de seguro (en las pólizas) aparecen cláusulas con listados de situaciones en las que la aseguradora no pagará.

La ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que estas cláusulas sólo son válidas si las situaciones de no pago que describen son ejemplos de accidentes provocados por extrema imprudencia o con intención del asegurado o del beneficiario.

Si Ud. observa que la aseguradora incluye otros motivos que no son estos, trate de negociar con ella, con la ayuda de su productor, para que las quiten de su contrato (de su póliza). De cualquier manera, sepa que estas situaciones constituyen cláusulas abusivas y que por ello no son válidas.

Las declaraciones de salud en principio no son necesarias en los seguros de accidentes personales aunque eventualmente la aseguradora puede requerírsela si las sumas aseguradas son altas.

Los estudios y revisaciones médicas en principio no son necesarios en los seguros de accidentes personales aunque eventualmente la aseguradora puede requerírselos si las sumas aseguradas son altas. El costo de estos estudios y revisaciones médicas debe estar a cargo de la aseguradora.

Sí, el sida no incide en modo alguno en la probabilidad de ocurrencia de un accidente.

Ante las preguntas de la aseguradora Ud. tiene que contestar con la verdad: todo lo que conoce sobre su estado de salud, actividades y demás, NO OMITA NADA. Sea siempre veraz.

ADVERTENCIA: si Ud. está frente a un mal vendedor de la compañía o a un mal productor de seguros, posiblemente le diga que no declare sobre determinadas actividades que realiza o ninguna enfermedad o síntoma de los preguntados, y le advierta que si Ud. los indica podría tener demoras para obtener el seguro o un precio más caro. NO LE HAGA CASO. Lea y complete Ud. mismo la declaración. Porque si Ud. no responde las preguntas con la verdad, la aseguradora podrá decir que su declaración es falsa (esto en seguros se llama reticencia) y anularle el seguro o cobrarle un precio (o prima) más alto o, si se produjo su muerte o invalidez, pagar una suma más baja. Sepa que estas malas formas de vender seguros, que lo inducen a Ud. a no decir la verdad, constituyen prácticas abusivas de algunas aseguradoras.

Una vez que Ud. completó los formularios o se hizo la revisación médica o los análisis que le pidieron, su estado de salud y sus actividades serán evaluadas por un médico o personal idóneo de la compañía.

La aseguradora lo va a llamar para informarle el precio definitivo de su seguro, el que habrá obtenido de acuerdo con su edad, con su estado de salud y con las actividades que Ud. declaró.

Si Ud. realiza actividades particularmente riesgosas, es probable que la cotización definitiva sea más elevada que la que le dieron inicialmente, e incluso, que le ofrezcan una suma asegurada menor a la solicitada.

Lo primero que debe hacer es comparar las cotizaciones definitivas que le hayan dado las dos o tres compañías con las que Ud. trató para contratar el seguro. ATENCIN: nunca lo haga con una sola, sino con varias a la vez.

Si igualmente Ud. quiere saber si el precio (o prima) mayor que le van a cobrar por su estado de salud o actividades es justo o excesivo, pídale a su aseguradora una reunión con la persona encargada de evaluar su solicitud de seguro y trate de concurrir a ella con su productor asesor de seguros, si tiene. En ese encuentro, pídale a ese encargado que le muestre cómo llegó a la cotización definitiva, que le informe por escrito cuáles son los elementos que utilizó para el cálculo (estos elementos son los Manuales de evaluación y selección de riesgo, las tablas estadísticas, y los límites de asegurabilidad) y que le detalle todos los gastos que le están cobrando junto con el precio de su seguro (el porcentaje de comisión del productor, el porcentaje de gastos administrativos y de explotación).

Si alguna aseguradora se niega a darle estas explicaciones, busque otra, ya que eso constituye una práctica abusiva. Además, Ud. puede estar ante un caso de discriminación injustificada, lo que constituye también una práctica abusiva.

Sí. Si ella considera que por las actividades que realiza o por su estado físico, Ud. tienen grandes probabilidades de sufrir un accidente, puede no aceptarle su pedido de seguro.

En tal caso, si Ud. quiere saber si el rechazo es justo, pídale a su aseguradora una reunión con la persona encargada de evaluar su solicitud de seguro y trate de asistir a ella con su productor asesor de seguros, si tiene. En ese encuentro, pídale al encargado que le explique a qué se debe el rechazo y que le informe cómo llegó a la decisión de rechazar su solicitud, señalando cuáles son los elementos que utilizó para el análisis (estos elementos son los Manuales de evaluación y selección de riesgo, la tabla de mortalidad, otras tablas estadísticas y los límites de asegurabilidad de la compañía).

No. Mientras Ud. no reciba una comunicación de la aseguradora en la que se acepte la solicitud de seguro, considérese no asegurado. Si pasó más de un mes desde que Ud. completó la solicitud de seguro, presentó los estudios que le solicitaron o fue revisado por el médico de la compañía y aún no recibió el contrato (la póliza) y la compañía no le informó del rechazo o aceptación de su seguro, comuníquese inmediatamente con la aseguradora y exíjale una respuesta. Si no le responden, considere que su solicitud no fue aceptada y busque otra compañía. Sepa, además, que no responder constituye una práctica abusiva de la aseguradora.

Si la aseguradora no había terminado de analizar su solicitud de seguro, actuando en forma diligente, quiere decir que nunca tuvo seguro y que la aseguradora no pagará. Pero si la aseguradora ya había analizado su solicitud y no tenía ninguna observación que formular, se debe considerar que Ud. tiene el seguro y que puede reclamarse a la aseguradora una indemnización equivalente a la suma asegurada.

En principio Ud. tiene el seguro desde que la aseguradora acepta su solicitud, salvo que Ud. haya solicitado que se inicie con una fecha posterior. No es necesario que la aseguradora imprima el contrato (o póliza) ni que se la mande para que Ud. esté asegurado.

Los plazos de carencia son períodos de tiempo (de 1 mes a 1 año) durante los cuales, a pesar que Ud. pague el seguro, no tendrá la protección. Sin embargo, le advertimos que los plazos de carencia pueden considerarse cláusulas abusivas y por ello no ser válidos.

La forma más clara de aceptación por parte de la aseguradora es el envío del documento del contrato (o póliza). Allí figurará la fecha desde la cual Ud. estará asegurado. También puede conocer la aceptación de la aseguradora a través de alguna carta o correo electrónico que ésta le envíe aún antes de entregarle el contrato.

Hay casos en los que la aseguradora aceptó la solicitud de seguro pero todavía no se lo informó a Ud., por ejemplo, cuando el trámite está en el sector de emisión de pólizas o en el registro de altas.

Esto quiere decir que ya aceptó su solicitud. La aseguradora tiene 30 días para enviarle la póliza, pero algunas demoran su envío lo que es una práctica abusiva.

Ud. debe leer atentamente las condiciones generales y particulares del contrato y comprobar que todo lo que negoció con la compañía o el productor de seguros efectivamente está expresado de la manera en la que fue charlado. Si le surgen dudas, inmediatamente comuníquese con su productor o con la compañía para que le sean aclaradas. Luego, avísele a su familia y guarde la documentación en un lugar seguro. Si la aseguradora se niega a aclararle las dudas, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Sepa desde ya que Ud. puede enviar una carta de reclamo al Servicio de Atención al Asegurado de la propia aseguradora la cual debe ser respondida en un máximo de 30 días.

Si la aseguradora no responde a su pedido favorablemente en esos 30 días, Ud. podrá denunciarla al Departamento de Orientación y Asistencia al Asegurado que depende de la Superintendencia de Seguros de la Nación.

También puede, simultáneamente, iniciar una mediación que es un procedimiento informal al que se cita a la aseguradora para intentar que llegue a un acuerdo con Ud. o directamente demandar a la aseguradora para que cumpla y además para que la multen y que esa multa sea cobrada por Ud.

Sepa que actualmente en la Ciudad de Buenos Aires, es necesario que primero cite a mediación a la aseguradora para luego poder demandarla. Lo mismo ocurrirá en la Provincia de Buenos Aires en poco tiempo más.

Lo ideal es informarles a las personas que eligió para cobrar el seguro (que en lenguaje de seguros se denominan beneficiarios) que Ud. lo contrató, para que, llegado el caso, lo puedan reclamar. Preferiblemente avíseles aún antes de tener el seguro, cuando la aseguradora todavía está evaluando su solicitud. La aseguradora no tiene la obligación de avisarles a sus beneficiarios que Ud. cuenta con el seguro; por eso, evite que sea la empresa la que se quede con la suma asegurada.

Si llegara a encontrar en el contrato (la póliza) algo que no fue convenido, tiene 30 días desde que lo recibió para mandarle una carta a la aseguradora y hacer un reclamo por las diferencias. Caso contrario, transcurrido dicho plazo, se entiende que Ud. aceptó el contrato tal cual fue recibido.

Incluir cláusulas o modificaciones no acordadas en los contratos constituye una práctica abusiva de algunas aseguradoras.

Actualmente es muy común que las aseguradoras usen la venta telefónica para contactar a sus futuros asegurados. Con este fin, firman contratos con entidades financieras, bancos u otro tipo de empresas para que éstos les faciliten los datos de sus clientes y luego, telefónicamente, puedan contactarse para ofrecer los seguros.

Si Ud. es cliente de algún banco o financiera es muy probable que reciba uno o varios llamados telefónicos con el objetivo de venderle un seguro. ADVERTENCIA: si está ocupado al momento del llamado, NO MANTENGA LA CONVERSACIN. Los vendedores telefónicos (también llamados telemarketers) están capacitados para publicitar el seguro de manera tal de hacerle sentir a Ud. que ya cuenta con el seguro, lo cual es una práctica abusiva. Sin embargo, NO ES AS, es IMPRESCINDIBLE QUE UD. D SU ACEPTACIN, ES DECIR, QUE EXPRESE QUE REALMENTE QUIERE EL SEGURO Y QUE FIRME LA SOLICITUD DE SEGURO.

Si Ud. tiene tiempo para recibir el llamado con atención y la propuesta parece interesarle, dedique los minutos que sean necesarios para escuchar detenidamente al vendedor y sacarse todas las dudas que tenga.

(VER en esta Guía "¿Qué debo preguntarle al vendedor telefónico de seguros?").

NO COMPRE NADA POR IMPULSO.

Recuerde: todas las conversaciones telefónicas por las que se venden servicios o productos deben ser grabadas en beneficio del consumidor. Si le quedan dudas sobre la conversación que Ud. mantuvo con el vendedor del seguro, EXIJA ESCUCHAR LA CORRESPONDIENTE LLAMADA. Algunas aseguradoras se niegan a darles a sus clientes las grabaciones de las ventas, lo cual constituye una práctica abusiva.

Antes de aceptar un seguro por teléfono, pídale al vendedor que le responda con exactitud:

  1. Qué tipo de seguro le está ofreciendo y qué riesgos cubre (vida para el caso de muerte, muerte e invalidez por accidentes personales, invalidez total y permanente, sepelio, etcétera).
  2. ¿Desde cuándo comenzaría a protegerme? Es fundamental que Ud. pregunte cuándo comienza la protección ya que, como Ud. va a aceptar sin tener en su poder el contrato (la póliza), si no lo consulta no lo va a saber hasta que le llegue la póliza a su domicilio, hecho que puede ocurrir pasados varios días (o inclusive meses) desde la llamada inicial. Generalmente, las aseguradoras comienzan a cubrir desde las cero horas del día siguiente al llamado en el que Ud. dio la aceptación al seguro.
  3. ¿Hasta cuándo estaría asegurado? También esta pregunta es imprescindible. Normalmente los seguros de accidentes personales protegen hasta una determinada edad, generalmente los 65 años. Si Ud. está cerca de cumplir esa edad, piense detenidamente si le conviene contratar el seguro, ya que posiblemente esté protegido por poco tiempo, habiendo hecho una inversión inútil.
  4. ¿Cuánto dinero me cuesta y cuánto me costará en el futuro? Exija una respuesta clara a esta pregunta. Debe saber si el precio que se le cobrará aumentará con el paso del tiempo o no. El seguro se le va a cobrar a través de la tarjeta o cuenta que Ud. posea con el banco o financiera que haya contratado con la aseguradora, es por eso que debe prestar atención al débito que se le haga por el seguro mes a mes, para poder controlar posibles cambios o errores en el cobro.
  5. ¿En qué situaciones el seguro NO me protege? Es muy importante que Ud. realice esta pregunta al momento de la venta telefónica, ya que el vendedor nunca le dirá por propia iniciativa cuáles son las situaciones en las que Ud. no estará protegido. Exija que le detallen todos y cada uno de los motivos por los cuales la aseguradora no le pagará, para formarse una idea exacta de lo que le están ofreciendo.

ADVERTENCIA: Muchos vendedores utilizan como estrategia la confusión del cliente, ya que las charlas telefónicas se desarrollan en muy poco tiempo y generalmente cuando Ud. está ocupado en otra cosa, sin poder prestar la debida atención. SI NO SABE BIEN QU ES LO QUE LE ESTN OFRECIENDO NO ACEPTE EL SEGURO. Sepa que esto constituye una práctica abusiva que realizan algunas compañías.

Sí. El vendedor no puede obligarlo a comprar el seguro si Ud. le está solicitando ver las condiciones del seguro antes de dar su respuesta. Es común que los vendedores telefónicos intenten convencerlo para que Ud. dé una respuesta en el momento en vez de esperar a que lea las condiciones del seguro. Esto constituye una práctica abusiva. NO SE APURE. Ud., como futuro cliente, tiene derecho a solicitar que le envíen por mail, fax o correo las cláusulas del contrato (la póliza) antes de aceptar o rechazar el seguro. Además, debe solicitar que le informen los elementos que utiliza la aseguradora para evaluar a quién asegurar, a quién no, y a qué costo (estos elementos son los Manuales de evaluación y selección de riesgo, la tabla de mortalidad, otras tablas estadísticas y los límites de asegurabilidad), y que le detallen todos los gastos que van a cobrarle junto con el precio de su seguro (el porcentaje de comisión que le pagan al vendedor y el porcentaje de gastos administrativos o de explotación). Esto puede llegar a servirle en un futuro, en caso de que la aseguradora le rechace su solicitud o le quiera cobrar un precio excesivo.

Directamente descarte a la aseguradora que no le entregue las condiciones generales del futuro contrato ante su requerimiento. Sepa además que esto constituye una práctica abusiva.

Ud. puede comprar el seguro sin tener la póliza en su poder porque legalmente está permitido. Sin embargo, siempre pregunte si se la van a enviar a su casa, cuánto tiempo tarda el envío, por qué empresa de correo se envía, cuál es el teléfono de reclamo si no llega a término, etcétera.

Si pasó más de un mes desde que Ud. aceptó el seguro y no recibió la póliza comuníquese inmediatamente con la aseguradora y reclame la entrega. NO MANTENGA LA COBERTURA SIN TENER LA POLIZA.

Si la aseguradora se niega a entregarle la póliza, lo que constituye una práctica abusiva además de un incumplimiento legal, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Sepa desde ya que Ud. podrá enviar una carta de reclamo al Servicio de Atención al Asegurado de la propia aseguradora la cual debe ser respondida en un máximo de 30 días.

Si la aseguradora no responde a su pedido favorablemente en esos 30 días, Ud. podrá denunciarla al Departamento de Orientación y Asistencia al Asegurado que depende de la Superintendencia de Seguros de la Nación.

También puede, simultáneamente, iniciar una mediación que es un procedimiento informal al que se cita a la aseguradora para intentar que llegue a un acuerdo con Ud. o directamente demandar a la aseguradora para que cumpla y además para que la multen y que esa multa sea cobrada por Ud.

Sepa que actualmente en la Ciudad de Buenos Aires, es necesario que primero cite a mediación a la aseguradora para luego poder demandarla. Lo mismo ocurrirá en la Provincia de Buenos Aires en poco tiempo más.

Usualmente, junto con el contrato (la póliza) la aseguradora le hará llegar una planilla para que Ud. complete con los datos de las personas que elija para que cobren el dinero del seguro, que en lenguaje de seguros se llaman beneficiarios. NO OLVIDE ENVIARLA A LA ASEGURADORA en el plazo más corto posible ya que, si no lo hace, habrán quedado sin designar los beneficiarios y cobrarán el dinero del seguro sus herederos legales (primero sus hijos, su cónyuge, después sus padres, si no los tiene, sus hermanos, y por último sus sobrinos).

En caso de que no reciba esta planilla Ud. puede designar beneficiarios simplemente enviando a la aseguradora una nota con su firma donde se indique a quién o a quiénes designa como beneficiarios.

En general las aseguradoras que usan la venta telefónica no le solicitan posteriormente completar una declaración de salud ni le piden que sea revisado por un médico. Es por este motivo que Ud. tiene que ser muy claro y veraz al momento de comunicarse con el vendedor. Respóndale con la verdad todo lo que le pregunte.

Si Ud. está frente a un mal vendedor, éste posiblemente le dirá que no declare determinadas actividades o enfermedades o síntomas de los preguntados, y le advertirá que si Ud. las indica podría tener demoras para obtener el seguro o una cuota más cara. NO LE HAGA CASO. Responda a todo con sinceridad porque, si no lo hace, la aseguradora podrá decir que su declaración es falsa (esto en seguros se llama reticencia) y anularle el seguro o cobrarle un precio (o prima) más alto, o, si se produjo la muerte o la invalidez, pagar una suma más baja. Sepa que estas malas formas de vender seguros, que lo inducen a Ud. a no decir la verdad, constituyen prácticas abusivas de algunas aseguradoras.

Generalmente, las compañías de seguros que eligen la venta telefónica dan la posibilidad de dar de baja el seguro por el mismo medio por el cual lo compró. Ud. podrá dar de baja sus seguros EN CUALQUIER MOMENTO, llamando al teléfono de atención al cliente. ADVERTENCIA: tenga cuidado con las estrategias que utilizarán los empleados que lo atiendan para lograr que Ud. no dé de baja el seguro (es una práctica que se llama retención). Si Ud. está convencido de que no lo quiere más, no lo conserve.

También es probable que le soliciten que envíe una nota con sus datos y firma en donde conste que decide dar de baja el seguro. Conserve el número de trámite por el cual se dio de baja el seguro o una copia de la nota presentada para evitar futuros inconvenientes.

Si Ud. se arrepiente de la compra del seguro y decide darlo de baja antes de que se lo cobren por primera vez, probablemente sí tenga que pagar la primera cuota pero sólo por el tiempo que efectivamente estuvo protegido.

Si le quieren cobrar por más tiempo del que Ud. estuvo asegurado, sepa que eso es una práctica abusiva y no deben hacerlo.

En cuanto advierta que le están cobrando cuotas de un seguro que Ud. no aceptó, algo que es claramente ilegal además de ser una práctica altamente abusiva, llame por teléfono a la tarjeta o al banco donde tiene la cuenta y exija que se las dejen de cobrar inmediatamente. En su defecto, LLAME RPIDAMENTE A LA ASEGURADORA (si tiene el número) O A LA EMPRESA MEDIANTE LA CUAL LE LLEG LA INFORMACIN DEL SEGURO. Ud. tiene derecho a que se procese la inmediata baja del seguro y a que se le devuelva todo el dinero que le hayan cobrado por seguros que no contrató.

Si no lo hacen, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Sepa desde ya que Ud. podrá enviar una carta de reclamo al Servicio de Atención al Asegurado de la propia aseguradora la cual debe ser respondida en un máximo de 30 días.

Si la aseguradora no responde a su pedido favorablemente en esos 30 días, Ud. podrá denunciarla al Departamento de Orientación y Asistencia al Asegurado que depende de la Superintendencia de Seguros de la Nación.

También puede, simultáneamente, iniciar una mediación que es un procedimiento informal al que se cita a la aseguradora para intentar que llegue a un acuerdo con Ud. o directamente demandar a la aseguradora para que cumpla y además para que la multen y que esa multa sea cobrada por Ud.

Sepa que actualmente en la Ciudad de Buenos Aires, es necesario que primero cite a mediación a la aseguradora para luego poder demandarla. Lo mismo ocurrirá en la Provincia de Buenos Aires en poco tiempo más.

Esta parte de la Guía tiene por finalidad explicarle todos los pasos que Ud. tiene que seguir para cobrar un seguro de accidentes personales. También le vamos a indicar los problemas que se le pueden presentar y cómo resolverlos.

Si no encuentra la información que busca, por favor envíenos su consulta por correo electrónico ada@ada.org.ar.

No, generalmente la aseguradora no le informa que tiene un seguro para cobrar. Es Ud. quien debe informarle el accidente a la aseguradora y que Ud. es la persona a la que le corresponde cobrar el seguro, es decir el beneficiario, en caso de que el asegurado haya fallecido.

Las aseguradoras deberían informar a los beneficiarios cuando tienen los datos para hacerlo, pero muchas no lo hacen, lo cual es una práctica abusiva.

Si, es posible que le pase eso. Sobre todo si Ud. es la persona designada para cobrar el seguro por fallecimiento del asegurado (lo que en seguros se llama beneficiario). Lo normal es que la persona que contrata un seguro de accidentes personales informe que lo hizo a su familia o a las personas que elije para cobrarlo, pero sucede frecuentemente que, al morir, sus familiares no saben de la existencia del seguro. Los motivos son muy variados: porque no recuerdan en qué compañía contrató el seguro; porque no encuentran el documento que entrega la aseguradora al que contrata un seguro (lo que en seguros se conoce como póliza); porque encuentran la póliza pero, como nunca la vieron antes, no entienden de qué se trata y la tiran.

También pueden ignorar la existencia del seguro porque quien lo contrató no los informó, porque no quiso hablar de su muerte y angustiar a su familia o, directamente, porque nunca supo que tenía un seguro de accidentes personales. Esto suele pasar cuando sacamos una cuenta bancaria, o un crédito, o ingresamos a un nuevo trabajo, y firmamos un montón de papeles entre los que hay una solicitud de seguro con la que, muchas veces sin avisarnos, nos venden un seguro junto con el producto o servicio que estamos comprando, lo cual constituye una práctica abusiva.

En este último caso es posible que Ud. tenga también un seguro de accidentes personales que lo proteja en caso de invalidez, sin saberlo.

Cuando fallece un ser querido nos produce tal conmoción que es muy difícil que pensemos en cosas como el seguro de vida o accidentes personales que pueda haber contratado.

Por eso, una vez que han pasado los efectos de este primer impacto, Ud. puede, serenamente, comenzar a dedicarse a organizar su vida asumiendo la pérdida del ser querido.

Entonces, si la persona fallecida era, por ejemplo, su esposo o esposa, Ud. pensará en cobrar los sueldos pendientes, la indemnización laboral por el fallecimiento y en iniciar los trámites para obtener la pensión.

Cuando comience a revisar la documentación personal de su esposo o esposa para iniciar estos trámites, puede encontrarse con seguros de accidentes personales que Ud. y hasta su cónyuge no sabían que tenían. Si Ud. revisa el recibo de sueldo de su cónyuge, fíjese entre los descuentos si figura algún rubro que diga "seguro AP" o "seguro colectivo" o "seguro" y el nombre de una compañía de seguros, o abreviaturas como "seg ap", "seg col. acc" y similares. En ese caso, pregunte al empleador de su esposo o esposa, o al sindicato, a qué seguros corresponden esos descuentos, para pedir que se los paguen. También puede encontrar descuentos por seguros en resúmenes de tarjeta de crédito o cuentas bancarias.

Tenga en cuenta que, en estos casos, es posible que Ud. tenga también un seguro de accidentes personales que lo proteja en caso de invalidez, sin saberlo.

Finalmente, si Ud. encuentra cualquier papel que haga alusión a un seguro, préstele atención. Estos papeles pueden ser las condiciones de un contrato de seguro (lo que se llama póliza de seguro) que generalmente vienen en una carpeta con un cuadernillo en su interior, o un certificado de cobertura, que generalmente es una sólo hoja, o algún recibo de pago referido a un seguro.

Guía de Seguros de vida colectivos

Si, desde ya. La Superintendencia no tiene, por ahora, un registro o base de datos donde figuren todos los contratos de seguros, pero lo que puede hacer es enviarle una circular a todas las compañías de seguros para que le informen si determinada persona tiene un seguro de accidentes personales y a quienes nombró para cobrarlo.

Tenga en cuenta, igualmente, que algunas aseguradoras negligentes o que actúan de mala fe pueden informar a la Superintendencia de Seguros que no existe el seguro cuando sí existe, lo cual constituye una práctica abusiva.

Por esto último, le recomendamos que, aunque la Superintendencia le conteste que Ud. no tiene seguros para cobrar, continúe su búsqueda ya que aún es posible que sí tenga alguno.

Si encuentra la referencia al seguro de accidentes personales en un recibo de haberes, debe consultar al sindicato o a la oficina de personal de su empleador. Si la mención del seguro aparece en un resumen de tarjeta o cuenta bancaria, la primera información debe pedirse a la tarjeta o al banco. En caso de que aparezca algún documento de los que entrega la aseguradora al que contrata o adhiere a un seguro (llamados póliza o certificado de cobertura), o un recibo de pago de un seguro de accidentes personales, consulte a la aseguradora cuyo nombre figure en ellos.

Desde ya. Ud. tiene derecho a pedirle a la aseguradora una copia completa de la póliza y ésta tiene la obligación de entregársela. Inclusive, si se niega, puede reclamar que lo haga.

Si la aseguradora se niega a entregarle la póliza, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Sepa desde ya que Ud. podrá enviar una carta de reclamo al Servicio de Atención al Asegurado de la propia aseguradora la cual debe ser respondida en un máximo de 30 días.

Si la aseguradora no responde a su pedido favorablemente en esos 30 días, Ud. podrá denunciarla al Departamento de Orientación y Asistencia al Asegurado que depende de la Superintendencia de Seguros de la Nación.

También puede, simultáneamente y con asistencia de un abogado, iniciar una mediación que es un procedimiento informal al que se cita a la aseguradora para intentar que llegue a un acuerdo con Ud. o directamente demandar a la aseguradora para que cumpla y además para que la multen y que esa multa sea cobrada por Ud.

Sepa que actualmente en la Ciudad de Buenos Aires y algunas Provincias, es necesario que primero cite a mediación a la aseguradora para luego poder demandarla. Lo mismo ocurrirá en la Provincia de Buenos Aires en poco tiempo más.

Si en las averiguaciones que Ud. haga encuentra respuestas evasivas, contradictorias o que simplemente le generan dudas, busque un asesoramiento especializado.

Le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado), quienes lo asesorarán jurídicamente para que agote todos los medios hasta saber si tiene un seguro de accidentes personales para cobrar o no.

NUNCA SE QUEDE CON UNA DUDA, ASESRESE Y SI NO QUIERE CONTINUAR LAS INVESTIGACIONES, DELGUELAS A SU ABOGADO.

Cualquier persona puede informar el accidente a la aseguradora. En general, lo hacen el propio asegurado en caso de invalidez y, en caso de fallecimiento, las personas designadas para cobrar el seguro (llamadas beneficiarios), que normalmente son los familiares del asegurado. Pero cualquier persona puede ir a la compañía de seguros e informar que el asegurado ha sufrido un accidente y la aseguradora tiene la obligación de recibir esta información para poder tramitar el pago de la suma asegurada.

Algunas aseguradoras sólo aceptan el informe de la muerte del asegurado si es realizado por los beneficiarios, y el de la invalidez sólo del propio asegurado, lo cual constituye una práctica abusiva.

El accidente debe ser informado a la aseguradora.

Ud. tiene que informar el accidente dentro de los 3 días corridos desde que ocurrió o en el plazo mayor que indique el contrato de seguro (la póliza) que generalmente es de 15 días salvo que haya causas justificadas que le impidan informarlo en ese tiempo (por ejemplo, que Ud. se haya visto realmente impedido de comunicarse con la aseguradora por problemas de salud o por cualquier otro motivo ajeno a su voluntad).

Si no informa el accidente a la aseguradora en el plazo indicado, pierde el derecho a cobrar el seguro.

Esto es lo que dice la Ley de Seguros. Sin embargo, cuando la aseguradora aplica esta disposición legal automáticamente, puede cometer una grave injusticia. Le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Sepa desde ya que Ud. podrá enviar una carta de reclamo al Servicio de Atención al Asegurado de la propia aseguradora la cual debe ser respondida en un máximo de 30 días.

Si la aseguradora no responde a su pedido favorablemente en esos 30 días, Ud. podrá denunciarla al Departamento de Orientación y Asistencia al Asegurado que depende de la Superintendencia de Seguros de la Nación.

También puede, simultáneamente y con asistencia de un abogado, iniciar una mediación que es un procedimiento informal al que se cita a la aseguradora para intentar que llegue a un acuerdo con Ud. o directamente demandar a la aseguradora para que cumpla y además para que la multen y que esa multa sea cobrada por Ud.

Sepa que actualmente en la Ciudad de Buenos Aires y algunas Provincias, es necesario que primero cite a mediación a la aseguradora para luego poder demandarla. Lo mismo ocurrirá en la Provincia de Buenos Aires en poco tiempo más.

Para informar el accidente no existen formalidades especiales, aunque le recomendamos que siempre lo haga de manera tal que le quede una constancia de que fue informado. Por eso, la comunicación la puede realizar, por ejemplo, por medio de una nota (de la cual Ud. tiene que quedarse con una copia con sello de recepción de la aseguradora, indicando la fecha en que fue presentada) o por una carta documento. Habitualmente la aseguradora le va a pedir que complete un formulario donde le piden toda la información que tenga sobre las circunstancias del accidente.

Ud. deberá responder con la verdad lo que se le pregunte en este formulario.

La aseguradora puede pedirle que complete formularios y que le entregue la partida de defunción del asegurado en caso de que Ud. reclame el pago de un seguro por fallecimiento.

Además, la aseguradora puede pedirle que entregue toda la información QUE UD. TENGA sobre el accidente, la incapacidad o sobre la muerte del asegurado, en su caso, y toda la documentación relacionada QUE UD. TENGA EN SU PODER.

Es importante remarcar que Ud. no está obligado a buscar información o documentos que no tenga en su poder. Repetimos, sólo tiene la obligación de dar la información que Ud. tenga y los documentos que estén en su poder. No hay obligación de realizar investigaciones para la compañía de seguros, ni de buscar documentos en juzgados, hospitales, oficinas, etc. La aseguradora está facultada por la ley para hacer estas investigaciones por sus medios.

Sin perjuicio de ello, algunas aseguradoras piden documentación, por ejemplo las historias clínicas o causas penales, que Ud. no tiene en su poder. Esto constituye una práctica abusiva.

Para pedirle más información o documentos, la aseguradora sólo tiene 15 días corridos contados desde que Ud. le informó el accidente.

Solamente si esa historia clínica está en su poder. Generalmente la historia clínica está en la clínica u hospital. Ud. no tiene ninguna obligación de ir a la clínica u hospital donde está la historia clínica para pedir una copia y llevársela a la aseguradora. La ley le da a la aseguradora el derecho de revisar la historia clínica y todos los documentos relacionados con la invalidez o muerte del asegurado. A lo sumo, en caso de que la clínica u hospital le nieguen la historia clínica a la aseguradora, Ud. podrá entregarle una carta a la aseguradora autorizándola a revisar la historia clínica.

Algunas aseguradoras, sin embargo, solicitan la historia clínica a quien reclama el pago del seguro, lo que, entendemos, constituye una práctica abusiva.

No. No puede pedirle copia de la causa penal, ni de ningún otro documento, salvo que Ud. lo tenga en su poder. La aseguradora tiene derecho a hacer toda clase de investigaciones, siempre que estén plenamente justificadas por su necesidad de conocer. Dado que la aseguradora es un profesional, debe ejercer esta facultad con responsabilidad, prudencia y diligencia.

Ud. no está obligado a conseguir copias de la causa penal para la aseguradora. Si la aseguradora se las solicita entendemos que ello es una práctica abusiva.

Si la aseguradora le pide información o documentación que Ud. no tiene en su poder, el pedido es inválido y por tal motivo, después de 15 días corridos, la aseguradora quedará obligada a pagarle el seguro.

La aseguradora tiene un plazo de 15 días corridos, contados desde que fue informada del accidente o desde que recibió la información y documentación complementaria que Ud. debía presentarle.

Algunas aseguradoras pagan después de los 15 días, lo cual constituye una práctica abusiva.

La aseguradora tiene un plazo de 15 días corridos, contados desde que fue informada del accidente o desde que recibió la información y documentación complementaria que Ud. debía presentarle.

Algunas aseguradoras pagan después de los 15 días, lo cual constituye una práctica abusiva.

Si dentro de los 15 días de informada del accidente la aseguradora no le paga ni le pide información o documentación adicional, o le pide información o documentación que Ud. no tiene, se considera que aceptó su pedido y está obligada a pagarle.

Normalmente Ud. cobrará en las oficinas de la aseguradora aunque algunas también le permiten elegir otro lugar de pago. Consulte esto con su aseguradora.

Si el asegurado no designó a ninguna persona para cobrar el seguro (que en lenguaje de seguros se denominan beneficiarios) o la designación no es válida (por ejemplo, por el fallecimiento de la persona designada), se entiende que el asegurado designó a sus herederos, por lo que la aseguradora deberá pagarle a estos.

En este último caso, no hace falta presentar la declaratoria de herederos, pues resulta suficiente con las partidas de nacimiento o matrimonio, o las que demuestren que Ud. es heredero del asegurado (Herederos son: primero los hijos, el cónyuge; si no tiene hijos, los padres; si tampoco tiene padres los hermanos o abuelos, sino sus sobrinos o sus tíos y por último sus primos o sobrinos nietos).

En este caso, la aseguradora le puede pedir que firme una declaración jurada manifestando que no existen otros herederos.

Si la aseguradora le pide la declaratoria de herederos, entendemos que ello constituye una práctica abusiva.

Por supuesto. Cuando la aseguradora rechaza el pedido de pago debe hacerlo explicando claramente los motivos del rechazo, dentro del plazo de 15 días de informada del accidente o de recibida la información o documentación que le solicitó y Ud. tenía en su poder.

Algunas aseguradoras rechazan sin explicar claramente los motivos, lo cual constituye una práctica abusiva.

Le recomendamos que las comunicaciones con la aseguradora se realicen siempre de alguna forma que pueda comprobarse posteriormente, es decir, por carta documento o por carta con copia sellada por la aseguradora, indicando la fecha del recibo.

A la aseguradora. En principio no son válidas las realizadas al productor de seguros ni a ninguna otra persona que no sea la compañía de seguros o un apoderado que demuestre serlo con un poder dado por la aseguradora.

Lo más habitual es que lo haga aunque ello no siempre ocurre ya que muchas veces la aseguradora decide con respecto al reclamo sin necesidad de revisar al asegurado.

En principio, y si puede hacerlo, Ud. debe seguir las instrucciones de la aseguradora a fin de impedir o reducir las consecuencias del accidente. Ello siempre y cuando sean razonables. Le recomendamos que frente a esta situación consulte con su médico a fin de informarse sobre la razonabilidad de lo que la aseguradora le solicita.

De acuerdo con la Ley Ud. debe hacer cuanto le sea posible para impedir o reducir las consecuencias del accidente.

Si Ud. no se somete a los tratamientos médicos que se le indican y lo hace intencionalmente o con extrema imprudencia sabiendo que ello puede terminar dejándolo con invalidez cuando podría haberse recuperado la aseguradora queda liberada de pagarle. Ahora bien, si los tratamientos sólo podrían haber disminuido su incapacidad pero no evitarla por completo, la aseguradora igual estará obligada a pagarle, aunque podrá pagarle una suma menor.

Esta guía tiene por fin explicarle qué es un seguro de accidentes personales y cuáles son los distintos tipos que existen para que Ud. los conozca, para hacer más provechosa la consulta que le haga a su productor asesor de seguros o a la compañía con la que quiera contratar y para que pueda elegir mejor cuál le conviene.

Si no encuentra la información que necesita, por favor envíenos su consulta por correo electrónico adacu@adacu.org.ar.

La aseguradora tiene un plazo de 15 días corridos, contados desde que fue informada del accidente o desde que recibió la información o documentación adicional que le pidió y que Ud. tenía en su poder.

Sepa que Ud. no está obligado a conseguirle a la aseguradora información o documentación que no tiene en su poder.

Si la aseguradora no rechaza su reclamo dentro de los 15 días de informada del accidente o de recibida la documentación o información adicional que le solicitó y Ud. tenía en su poder, se considera que aceptó el reclamo y queda obligada a pagar el seguro.

El único caso en el cual la aseguradora tiene derecho a no contestar y a no pagar es cuando no existe ningún seguro. Estos casos de excepción son únicamente aquellos en que realmente el reclamo no se corresponde con ninguna protección brindada por la aseguradora (por ejemplo: tengo un seguro de mi auto y reclamo el pago de un seguro de accidentes personales que no existe. O no tengo ningún contrato de seguro con esa aseguradora y le reclamo el pago de un seguro que nunca existió). En cualquier otro caso, si la aseguradora no responde al reclamo queda obligada al pago.

Sí, hay algunos motivos por los que puede no hacerlo.

Algunas aseguradoras no pagan también por otros motivos que en realidad no son válidos, sobre la base de cláusulas y prácticas abusivas.

En esta parte de la Guía, le indicamos los casos más frecuentes de cláusulas y prácticas abusivas por las cuales las aseguradoras no pagan estos seguros.

Si Ud. es víctima de alguna de estas cláusulas o prácticas abusivas le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Sin embargo, si la aseguradora pudo tomar conocimiento del accidente por sus propios medios, no tiene derecho a rechazarle su pedido de pago. Tampoco tiene derecho a rechazarle el pago si Ud. no informó el accidente porque estuvo imposibilitado de hacerlo por razones de salud o porque quedó, por ejemplo, incomunicado a raíz de un terremoto o sufrió un accidente y quedó en coma o por cualquier otra causa de fuerza mayor que se lo haya impedido.

Si en alguno de estos casos la aseguradora igual no le paga, ello es una práctica abusiva. En tales casos le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

En principio, si la aseguradora no le paga, Ud. debe reclamarle el pago dentro del plazo de 1 año contado desde que recibió la comunicación por la que la aseguradora le informa que no le va a pagar o, si por ejemplo no recibió dicha comunicación, a partir de los 15 días posteriores a que Ud. le informó el accidente o acompañó la información que le pidió la aseguradora (y que estaba en su poder).

Pero si Ud. es la persona que tienen que cobrar el seguro por el fallecimiento del asegurado (lo que en seguros se llama beneficiario), y no conocía la existencia del seguro, tiene 1 año desde que conoció la existencia del seguro, aunque este plazo no se puede extender a más de 3 años contados desde la muerte del asegurado.

Si se cumplen estos plazos sin haberse reclamado el pago es muy probable que la aseguradora se niegue a pagarle. Esto se llama prescripción.

En tal caso, sepa que aplicando la Ley de Defensa del Consumidor puede interpretarse que el plazo que Ud. tiene para reclamar es de 3 años desde que Ud. sabe que tiene el seguro para cobrar.

Esta extensión del plazo a 3 años, al igual que el cómputo del plazo para reclamar desde la toma de conocimiento del seguro en el caso de los beneficiarios, suelen no ser considerados por las aseguradoras, pero en estos casos el rechazo resulta inválido.

Por ello si le niegan el pago en estos casos, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

El contrato de seguro (la póliza) fija la fecha de inicio y finalización del seguro y si accidente ocurre antes o después de esas fechas, es muy probable que la aseguradora no le pague. Sin embargo, en muchos casos la aseguradora ha cobrado el precio del seguro correspondiente al tiempo en que se produjo el accidente, a pesar de que conforme a la póliza el seguro no estaba vigente. De ser así debe pagar igual la suma asegurada.

Si en este caso no le pagan, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

El suicidio no es considerado un accidente motivo por el cual la aseguradora puede negarse a pagar si el asegurado se suicidó.

Ahora bien, sepa que la aseguradora es quien deberá probar el suicidio, y si finalmente no lo prueba y resulta que el asegurado murió como consecuencia de un accidente, deberá pagar.

En este marco, si le rechazan el pago por suicidio del asegurado, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Generalmente los contratos de seguro (las pólizas) de accidentes personales disponen que la aseguradora sólo pagará ante el fallecimiento del asegurado, si la muerte se produce dentro de los 180 días posteriores al accidente.

Esto significa que a pesar de que el accidente se produjo en un período en el cual se habían pagado las cuotas del seguro, la aseguradora se niega a pagar, lo cual entendemos constituye una práctica abusiva.

En este marco, si le rechazan el pago por este motivo, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Si un beneficiario provoca el accidente intencionalmente o con una imprudencia superior a lo normal, la aseguradora se libera y puede rechazar el pago.

De cualquier forma sepa que es la aseguradora quien debe probar que el beneficiario provocó el accidente y que si no lo hace está obligada a pagar.

En consecuencia, si la aseguradora se niega a pagarle por este motivo a pesar de que el accidente no fue provocado por un beneficiario, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Si el asegurado sufrió el accidente mientras cometía o intentaba cometer un delito (por ejemplo, estaba asaltando un comercio) la aseguradora puede negarse a pagar el seguro.

Frente a un rechazo por este motivo Ud. debe tener en cuenta que es la aseguradora quien debe probar que al tiempo del accidente el asegurado estaba cometiendo un delito. Si no lo hace debe pagarle el seguro.

En consecuencia si la aseguradora se niega a pagarle por este motivo a pesar que el asegurado no se accidentó cometiendo un delito, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

La Ley dispone que en los seguros de accidentes personales la aseguradora se libera, es decir que no paga, si el accidente es provocado por dolo o culpa grave del asegurado.

Sin embargo, Ud. debe tener en cuenta que es la aseguradora quien debe probar que el accidente fue provocado por el asegurado y que lo fue intencionalmente o con extrema imprudencia.

En consecuencia, si la aseguradora se niega a pagarle por este motivo a pesar que el accidente no fue provocado por el asegurado, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos. Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada.

La ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que la aseguradora sólo puede negarse a pagar un seguro de accidentes personales aplicando estas cláusulas, si el asegurado provocó el accidente intencionalmente (lo que se llama dolo) o con extrema imprudencia (lo que se llama culpa grave).

Si esto último no ocurrió y la aseguradora igual se niega a pagarle, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos.

Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada.

La ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que la aseguradora sólo puede negarse a pagar un seguro de accidentes personales aplicando estas cláusulas, si el asegurado provocó el accidente intencionalmente (lo que se llama dolo) o con extrema imprudencia (lo que se llama culpa grave).

Si esto último no ocurrió y la aseguradora igual se niega a pagarle, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos.

Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada.

La ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que la aseguradora sólo puede negarse a pagar un seguro de accidentes personales aplicando estas cláusulas, si el asegurado provocó el accidente intencionalmente (lo que se llama dolo) o con extrema imprudencia (lo que se llama culpa grave).

Si esto último no ocurrió y la aseguradora igual se niega a pagarle, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos.

Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada.

La ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que la aseguradora sólo puede negarse a pagar un seguro de accidentes personales aplicando estas cláusulas, si el asegurado provocó el accidente intencionalmente (lo que se llama dolo) o con extrema imprudencia (lo que se llama culpa grave).

Si esto último no ocurrió y la aseguradora igual se niega a pagarle, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos.

Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada.

La ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que la aseguradora sólo puede negarse a pagar un seguro de accidentes personales aplicando estas cláusulas, si el asegurado provocó el accidente intencionalmente (lo que se llama dolo) o con extrema imprudencia (lo que se llama culpa grave).

Si esto último no ocurrió y la aseguradora igual se niega a pagarle, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos. Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada.

La ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que la aseguradora sólo puede negarse a pagar un seguro de accidentes personales aplicando estas cláusulas, si el asegurado provocó el accidente intencionalmente (lo que se llama dolo) o con extrema imprudencia (lo que se llama culpa grave).

Si esto último no ocurrió y la aseguradora igual se niega a pagarle, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos. Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada.

La ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que la aseguradora sólo puede negarse a pagar un seguro de accidentes personales aplicando estas cláusulas, si el asegurado provocó el accidente intencionalmente (lo que se llama dolo) o con extrema imprudencia (lo que se llama culpa grave).

Si esto último no ocurrió y la aseguradora igual se niega a pagarle, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Si el asegurado se accidenta realizando un acto de terrorismo (por ejemplo, poniendo una bomba), lo hace realizando un acto ilícito y es una causa válida para que la aseguradora no pague la suma asegurada.

Pero es usual ver cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar cuando el asegurado se accidenta como consecuencia de un acto de terrorismo (por ejemplo una persona que muere por la explosión de una bomba que puso el terrorista).

En este caso la ley de seguros no establece que esta causa sea justificación para que la aseguradora no pague.

La ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que la aseguradora sólo puede negarse a pagar un seguro de accidentes personales aplicando estas cláusulas, si el asegurado provocó el accidente intencionalmente (lo que se llama dolo) o con extrema imprudencia (lo que se llama culpa grave).

Si esto último no ocurrió y la aseguradora igual se niega a pagarle, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos. Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada.

La ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que la aseguradora sólo puede negarse a pagar un seguro de accidentes personales aplicando estas cláusulas, si el asegurado provocó el accidente intencionalmente (lo que se llama dolo) o con extrema imprudencia (lo que se llama culpa grave).

Si esto último no ocurrió y la aseguradora igual se niega a pagarle, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

En seguros esta causal para no pagar se llama reticencia. La consecuencia de la reticencia es la falta de pago por parte de la aseguradora porque el contrato es nulo debido a que el asegurado, al momento de contratar el seguro, mintió u omitió información que le pidió la aseguradora.

Pero TENGA EN CUENTA que, para que la aseguradora pueda anular el contrato y no pagar por reticencia, hace falta que se cumplan todas estas condiciones:

a) que cuando el asegurado estaba en las tratativas para contratar el seguro, la aseguradora le haya entregado un formulario pidiéndole información;

b) que ese formulario tenga preguntas concretas y claras que el solicitante del seguro pueda comprender;

c) que el solicitante del seguro haya contestado él mismo las preguntas del formulario;

d) que el asegurado haya falseado u ocultado información al responder las preguntas, cuando realmente conocía la verdad de lo preguntado e igualmente mintió;

e) que la aseguradora demuestre mediante peritos que si hubiera conocido la verdad de lo que preguntó, no habría dado el seguro;

f) que la aseguradora demuestre, de acuerdo con el Manual de valuación y selección de riesgos que usaba al momento de vender el seguro, por qué no hubiera dado el seguro si conocía la realidad;

g) que la aseguradora haya comunicado al asegurado o a los beneficiarios si el asegurado murió que considera el contrato nulo por reticencia. Para ello tiene un plazo de tres meses desde que conoció la existencia de la falsedad u omisión.

Solamente si la aseguradora puede probar todas estas circunstancias y conseguir una sentencia judicial declarando la nulidad del contrato, se puede negar a pagar el seguro invocando la nulidad del contrato por reticencia.

En caso de que la aseguradora demuestre que de conocer la verdad hubiera dado el seguro pero a un precio mayor, sólo puede negarse a pagar si demuestra que el asegurado ocultó algo que conocía o mintió con la intención de obtener el seguro y perjudicar a la aseguradora. Si no lo demuestra, Ud. puede exigirle a la aseguradora el pago de una suma reducida, que será calculada de acuerdo con la realidad de los hechos que habían sido omitidos al contratar el seguro.

Si la aseguradora se niega a pagarle por reticencia faltando alguno de los requisitos aquí indicados o si debía pagar una suma reducida y no lo hizo, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

En los seguros de accidentes personales el asegurado está obligado a informar a la aseguradora sólo los cambios en su vida y actividades que expresamente diga el contrato de seguro (la póliza).Estos cambios pueden ser de lugar de residencia, de ocupación, de su salud a raíz de un accidente, etcétera.

Si le niegan el pago del seguro por este motivo, lea el contrato y vea si allí se exigía informar aquello por lo que la aseguradora no le quiere pagar.

Si efectivamente en el contrato figuran cambios sobrevinientes a la contratación del seguro que la aseguradora le exigía informar al asegurado, estos deberán ser analizados, porque en determinados casos no son válidos

Si no tiene el contrato, pídale una copia a la aseguradora. sta tiene la obligación de entregárselo.

En cualquier caso, si le rechazan el pago por este motivo, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Si la aseguradora se niega a pagarle o le ofrece una suma menor porque considera que su incapacidad no es total, sepa que por más que el contrato de seguro (la póliza) diga que Ud. tiene que estar impedido de realizar cualquier tarea remunerada para que la incapacidad sea considerada total, en general nuestros jueces consideran que una persona está inválida en forma total cuando queda imposibilitada de realizar las tareas principales de la ocupación que habitualmente desarrollaba u otras acordes con su aptitud profesional.

Si Ud. está imposibilitado de continuar realizando su trabajo habitual y la aseguradora se niega a pagarle sosteniendo que su incapacidad no es total, sepa que esto constituye una práctica abusiva, y le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Si la aseguradora se niega a pagarle o le ofrece una suma menor porque considera que su incapacidad no es total, sepa que por más que el contrato de seguro (la póliza) diga que Ud. tiene que estar impedido de realizar cualquier tarea remunerada para que la incapacidad sea considerada total, en general nuestros jueces consideran que una persona está inválida en forma total cuando queda imposibilitada de realizar las tareas principales de la ocupación que habitualmente desarrollaba u otras acordes con su aptitud profesional.

Si Ud. está imposibilitado de continuar realizando su trabajo habitual y la aseguradora se niega a pagarle sosteniendo que su incapacidad no es total, sepa que esto constituye una práctica abusiva, y le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

En caso de que la aseguradora se niegue a pagarle sosteniendo que su incapacidad no es permanente porque puede mejorarse con el transcurso del tiempo o mediante tratamientos médicos consulte con su médico y verifique si esto es efectivamente así o no.

En caso de que su médico le informe que la incapacidad es permanente, es decir que Ud. no puede recuperarse con el transcurso del tiempo ni mediante tratamientos médicos, si la aseguradora se niega a pagarle le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Algunas pólizas establecen que la aseguradora sólo paga la invalidez parcial que resulta de las pérdidas físicas que aparecen listadas en ellas.

En caso de que le rechacen el pago del seguro por este motivo sepa que en general nuestros jueces han considerado que no es válido limitarse a las pocas pérdidas que aparecen listadas en las pólizas.

En consecuencia, si la aseguradora se niega a pagarle por este motivo, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

La Ley dice que el asegurado en cuanto le sea posible debe impedir o reducir las consecuencias del accidente. Por ello el asegurado debe, en principio, de serle posible, realizarse o permitir la realización de todos los tratamientos e intervenciones médicas que resulten necesarios para reducir las consecuencias del accidente y observar las instrucciones de la aseguradora al respecto. En especial si la aseguradora brinda la cobertura médica.

Si el asegurado no se somete a los tratamientos pertinentes intencionalmente (lo que se llama dolo) o por extrema imprudencia o negligencia (lo que se llama culpa grave) la aseguradora puede no pagar el seguro pero sólo si en caso de someterse el asegurado a los tratamientos médicos se hubiera recuperado por completo y la aseguradora no hubiera tenido que pagar nada.

En caso de que los tratamientos sólo hubieran podido reducir la incapacidad o evitar su muerte pero dejarlo con invalidez, la aseguradora deberá pagar igual pero hasta la suma que hubiera debido pagar en caso de realizarse todos los tratamientos.

Ahora bien, sepa que en estos casos es la aseguradora quien debe probar los beneficios que hubiera tenido el tratamiento omitido, así como la omisión o negativa intencional o extremadamente imprudente del asegurado, y que si no lo hace deberá pagar el total del seguro.

En consecuencia, si la aseguradora se niega a pagarle por este motivo pero no prueba estos extremos, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

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