Esta guía tiene por fin explicar cuáles son los distintos tipos de seguros para el caso de invalidez permanente que existen para que los conozca, para hacer más provechosa la consulta que le haga a su productor asesor de seguros o a la compañía con la que quiera contratar y para que pueda elegir mejor cuál le conviene.

Si no encuentra la información que necesita, por favor envíenos su consulta por correo electrónico adacu@adacu.org.ar.

Es un contrato por el cual una aseguradora le pagará una suma de dinero en caso de que se invalide. Suele ser incluido como ‘cobertura adicional’ o ‘beneficio adicional’ dentro de los contratos de seguro de vida que cubren también el riesgo de muerte

(Ver la guía de Seguro de Vida Individual para el caso de muerte)

El seguro puede brindarle protección por invalidez total o parcial. Existen también seguros que cubren ambas.

La invalidez total es aquella que le impide continuar trabajando mientras que la invalidez parcial es cualquier disminución física o mental que puede sufrir pero que no llega a impedirle que continúe trabajando. Por lo general, los seguros de invalidez parcial solo lo protegen cuando la invalidez es causada por un accidente

(Ver la guía de Seguro de accidentes personales).

Tanto la invalidez total como la parcial pueden ser transitorias (esto es, por ejemplo, cuando se puede recuperar mediante tratamientos médicos) o permanentes (cuando ya no tienen recuperación). La mayoría de los seguros de invalidez sólo lo protegen frente a invalidez permanente.

La protección más habitual es la de invalidez total y permanente, la cual normalmente aparece en los seguros de vida que protegen en caso de muerte como cobertura sustituta (es decir, cuando se abona esta protección, finaliza el seguro).

Existen algunos seguros que protegen únicamente frente a invalidez generada por algunas pocas enfermedades o pérdidas físicas que aparecen listadas en el contrato de seguro (en la póliza). Esto se denomina ‘cobertura de invalidez taxativa’. Esta cobertura ha sido considerada por nuestros jueces como ‘una cláusula abusiva’ y nula, en muchas oportunidades.

Los seguros de invalidez pueden encontrarse en seguros contratados en forma individual o grupalmente (por ejemplo, un grupo de empleados de un mismo empleador). Estos últimos son los denominados seguros colectivos

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Seguros de vida colectivos

Es un seguro por el cual la aseguradora le pagará una suma de dinero en caso de que se incapacite totalmente y sin posibilidad de recuperarse.

Si bien no hay consenso sobre la gravedad que debe tener la incapacidad para ser considerada total, el criterio más razonable postula que es total cuando deja a la persona imposibilitada de realizar las tareas principales de la ocupación que habitualmente desarrollaba u otras acordes con su aptitud profesional.

Sin embargo, los contratos de seguro (las pólizas) por lo general dicen que la incapacidad es total cuando impide realizar cualquier tipo de tarea remunerada, y no sólo las tareas habituales u acordes con su aptitud profesional.

Sepa que esto constituye una cláusula abusiva y por ello inválida y que por más que el contrato limite la protección de esta manera, la mayoría de nuestros jueces entienden que la aseguradora debe pagarle igual si queda con impedimentos para realizar las tareas principales de la ocupación que habitualmente desarrollaba u otras acordes con su aptitud profesional.

Es un seguro por el cual la aseguradora le pagará una suma de dinero en caso de que se sufra un accidente que genere limitaciones físicas, aunque no lleguen a una incapacidad que le impida seguir trabajando.

Por lo general, el contrato (la póliza) establece el monto máximo que la aseguradora paga en caso de que se invalide en forma total o muera pero, en caso de incapacidad parcial, paga un porcentaje de ese monto máximo en proporción con la disminución física que se haya sufrido.

Algunos seguros brindan una protección más limitada, normalmente denominada ‘pérdidas anatómicas’ o ‘pérdidas físicas’ por accidente, que sólo lo protegen si pierde alguna parte de su cuerpo (un brazo, una pierna, un ojo, etcétera).

En los seguros de vida para el caso de muerte se debe pagar la suma asegurada a las personas designadas (que en el lenguaje de seguros se conocen como beneficiarios), aunque el asegurado haya muerto por su culpa; por ejemplo si el asegurado falleció al caerse a un río porque estaba alcoholizado, drogado o bajo los efectos de algún narcótico, o chocó con su automóvil por violar un semáforo en rojo e ir a excesiva velocidad, etcétera. En los seguros de vida para el caso de muerte, la aseguradora debe pagar la suma asegurada aunque el asegurado haya muerto por su exclusiva y grave culpa.

Solamente en los seguros de accidentes personales, de daños y contra la responsabilidad civil la aseguradora puede negarse a pagar si el asegurado murió por o actuó con culpa grave.

(Puede ampliar esta información en la Guía de Seguros de Accidentes Personales)

Incluso cuando el asegurado provoca su propia muerte, igualmente la aseguradora debe pagar, salvo que demuestre que el asegurado se ha suicidado voluntariamente (VER en esta Guía las preguntas 1.21 y 4.7)

Por eso, si la aseguradora se niega a pagar un seguro de vida para el caso de muerte diciendo que el asegurado murió por su culpa grave, le recomendamos que recurra a su abogado o a ADA (Asociación de Defensa del Asegurado, www.ada.org.ar), y consulte la Guía: "¿Dónde, cuándo, qué y cómo reclamar?".

La invalidez puede llegar a dejarnos sin posibilidad de seguir trabajando, es decir sin ingresos. Si bien esto es algo grave para cualquier persona, sin importar su situación familiar, debe ser especialmente considerado por todos los que tenemos una familia que mantener.

Si tiene una familia que mantener, piense en qué situación quedará si se invalida.

Si bien ningún seguro puede devolverle la salud, sí puede brindarle una suma de dinero que le permita seguir adelante en su vida tanto a Ud. como a su familia.

Puede contratarse el seguro por uno o varios años. Por lo general los contratos de seguro (las pólizas) prevén que el seguro de invalidez termina cuando se cumplen los 65 años de edad. Ello por más que en el mismo contrato también se incluya una protección para el caso de muerte que pueda mantenerse aún después de dicha edad.

El seguro de invalidez normalmente lo cobrará Ud. Excepcionalmente puede ocurrir que el contrato (la póliza) disponga que el seguro debe pagarse a otra persona. Esto suele ocurrir, por ejemplo, cuando el seguro se contrata para pagar una deuda en caso de que Ud. se invalidez.

La aseguradora debe pagarle el importe que Ud. acordó con ella para el caso de invalidez. No le puede pagar una suma menor a la que se estipuló. Es decir, si Ud., por ejemplo, acordó con la aseguradora que ésta le pague $100.000, le tiene que dar esa suma y no una menor. Por lo general, en caso de invalidez total, los contratos (las pólizas) establecen que la aseguradora debe pagar la misma suma que en caso de muerte, mientras que en caso de invalidez parcial pagan un porcentaje de esa suma, en proporción con la disminución sufrida.

Si por algún imprevisto Ud. no puede pagar las cuotas del seguro, sepa que en muchos seguros la protección continúa durante un mes más (por el llamado ‘plazo de gracia’). Si transcurre ese mes sin pagar el seguro, la aseguradora puede decirle que su cobertura está suspendida. Si Ud. Se invalida durante la suspensión del seguro, la aseguradora tratará de no pagarle el seguro. Sin embargo, LE ADVERTIMOS: la aseguradora no tiene derecho a suspenderle el seguro si Ud. ya pagó la primera cuota, aún cuando no haya pagado algunas de las siguientes cuotas, salvo que previamente le haya enviado una carta reclamándole el pago y dándole un plazo para regularizar. Si su contrato dice que ante el no pago de cualquier cuota se le suspende automáticamente el seguro, sepa que eso constituye una cláusula abusiva y por ello inválida.

Los contratos (las pólizas) establecen varios motivos por los cuales las aseguradoras no pagan el seguro llamados comúnmente ‘exclusiones de cobertura’, entre los que se encuentran la realización de actividades riesgosas, uso de motocicletas, excursiones a zonas inexploradas o participación en una guerra, tumulto popular o motín, entre otros. Muchas de estas exclusiones de cobertura son cláusulas abusivas y por ello inválidas. La aseguradora también puede negarle el pago si considera que no se invalidó en la medida que exige la póliza.

Algunas aseguradoras interpretan de manera muy restringida las coberturas de invalidez y rechazan el pago del seguro por invalidez a personas que están realmente están inválidas. Esto constituye una práctica abusiva.

Sí, estos seguros no tienen limitaciones respecto del lugar donde se produzca la invalidez. Ud. tiene protección en todo el mundo.

No, en estos casos seguramente la compañía no le va a dar el seguro o si se lo da no le cubrirá la invalidez ya generada o derivada de esa enfermedad o accidente. Tenga en cuenta que el seguro es para prevenir una invalidez inesperada. Es por ello que no debe esperar a enfermarse o accidentarse para contratar el seguro. Debe adquirirlo cuando está goza de buena salud y preferentemente cuando es joven.

El precio de un seguro de invalidez varía de acuerdo con su edad, estado de salud y actividades que realiza.

Además, debe tener en cuenta que forma parte de un contrato de seguro de muerte, contrato al que, también, podrá incluirle otras coberturas, por lo tanto, para conocer el precio, deberá consultarlo con una aseguradora una vez que haya definido los riesgos por los cuales desea estar cubierto.

Para calcular el precio de esta cobertura, las aseguradoras utilizan tablas estadísticas que establecen de acuerdo con la edad y el sexo, la probabilidad de invalidarse. Los factores que considera la aseguradora para ‘corregir’ el dato puro de la tabla y poder establecer el precio del seguro de invalidez, son: el grupo de población al que pertenece, la edad, el sexo, el estado de salud, algunos hábitos.

Ud. tiene derecho a conocer cuáles fueron los criterios y factores utilizados por la aseguradora en el cálculo del precio.

Ud. tiene que pagarle el precio del seguro (o prima) a la aseguradora. Sin embargo, eso no quiere decir que siempre tenga que ir a pagar a las oficinas de la compañía de seguros. Ud. también le puede pagar a la aseguradora por otros medios: débito de su cuenta bancaria o tarjeta de crédito, a través de alguna red de pagos, por ventanilla en un banco, o por cualquier otro medio de los que habitualmente utiliza para pagar, por ejemplo, la luz, el gas y otros servicios de su casa. Consulte con su aseguradora los medios disponibles para el pago.

También es posible que su productor de seguros de confianza cuente con autorización de la aseguradora para recibirle el pago. En tal caso, deberá exigirle que le entregue un recibo de la aseguradora en el momento que paga.

Sepa que aunque el productor no le haya entregado un recibo de la aseguradora, su pago puede ser válido. Ello puede ocurrir, por ejemplo, si Ud. siempre pagó de esta forma sin que la aseguradora se lo observara, o si realmente pudo creer que el productor era empleado de la aseguradora porque lo atendía en un local de la aseguradora.

En caso de que su seguro de invalidez esté incluido en un seguro de vida en grupo (seguro colectivo) contratado por su empleador, es posible que el precio del seguro se le debite de su recibo de sueldo. (Ver la guía de Seguros de vida colectivos).

Ud. puede pagar en las oficinas de la aseguradora o también por cualquier medio electrónico que su aseguradora le indique; por ejemplo: mediante débito de su cuenta bancaria o tarjeta de crédito, a través de alguna red de pagos, por ventanilla en un banco, o por cualquier otro medio de los habitualmente utiliza para pagar, por ejemplo, la luz, el gas y otros servicios de su casa. También es posible que su productor de seguros de confianza cuente con autorización de la aseguradora para recibirle el pago. En tal caso deberá exigirle que le entregue un recibo de la compañía de seguros en el momento que paga.

Sepa que aunque el productor no le haya entregado un recibo de la aseguradora, su pago puede ser válido. Ello puede ocurrir, por ejemplo, si Ud. siempre pagó de esta forma sin que la aseguradora se lo observara, o si realmente pudo creer que el productor era empleado de la aseguradora porque lo atendía en un local de la aseguradora.

La Superintendencia de Seguros exige que los pagos sean ingresados por medios electrónicos tales como cajeros automáticos, redes de pago de servicios, cajas de bancos y aseguradoras con sistemas informáticos. Estos son medios seguros para pagar, por eso le recomendamos que consulte cuáles son los que su aseguradora tiene habilitados y que los utilice.

En caso de que su seguro de invalidez esté incluido en un seguro de vida en grupo (seguro colectivo) contratado por su empleador, es posible que el precio del seguro se le debite de su recibo de sueldo.

(Ver la guía de Seguros de vida colectivos).

Ud. debe pagar con la periodicidad que se indica en su contrato de seguro (o póliza). Lo más habitual es que los pagos sean mensuales.

Sí. Ud. puede tener todos los seguros de invalidez que quiera y, si se le determinara la invalidez, cobrará todos los seguros.

Esta parte de la guía tiene por fin hacerle conocer los principales pasos que debe dar para contratar un seguro de invalidez permanente. Si no encuentra la información que necesita, por favor, envíenos su consulta por correo electrónico ada@ada.org.ar.

En nuestro país estos seguros se venden como adicionales dentro de contratos que también lo protegen en caso de muerte. En consecuencia, para adquirir un seguro de invalidez Ud. deberá contratar un seguro de vida que incluya la cobertura adicional de invalidez.

Tenga presente que no todos los seguros de vida lo protegen en caso de invalidez. Existen varias formas de contratar un seguro de vida pero normalmente Ud. tendrá que acercarse a un productor asesor de seguros (que son vendedores independientes de seguros) o a una compañía de seguros que venda seguros de vida.

Trate de seleccionar varias aseguradoras (2 ó 3), si es posible a través de productores asesores de seguros. Empiece las tratativas con todas ellas. Así, en el proceso de contratación del seguro, Ud. las va a ir conociendo mejor. Descarte las aseguradoras que no quieran darle la información que necesita, o que no sean claras en las explicaciones que le den o que no sean flexibles para adaptarse a las necesidades del seguro que Ud. precisa.

Puede suceder también que su empleador, o el banco con el que Ud. opera, o alguna otra institución de la que Ud. forma parte le ofrezca adherirse a un seguro de vida colectivo que incluya el seguro de invalidez.

(VER guía de Seguros de Vida Colectivo).

En nuestro país estos seguros se venden como adicionales dentro de contratos que también lo protegen en caso de muerte. En consecuencia, para adquirir un seguro de invalidez Ud. deberá contratar un seguro de vida que incluya la cobertura adicional de invalidez.

Tenga presente que no todos los seguros de vida lo protegen en caso de invalidez. Existen varias formas de contratar un seguro de vida pero normalmente Ud. tendrá que acercarse a un productor asesor de seguros (que son vendedores independientes de seguros) o a una compañía de seguros que venda seguros de vida.

Trate de seleccionar varias aseguradoras (2 ó 3), si es posible a través de productores asesores de seguros. Empiece las tratativas con todas ellas. Así, en el proceso de contratación del seguro, Ud. las va a ir conociendo mejor. Descarte las aseguradoras que no quieran darle la información que necesita, o que no sean claras en las explicaciones que le den o que no sean flexibles para adaptarse a las necesidades del seguro que Ud. precisa.

Puede suceder también que su empleador, o el banco con el que Ud. opera, o alguna otra institución de la que Ud. forma parte le ofrezca adherirse a un seguro de vida colectivo que incluya el seguro de invalidez.

(VER guía de Seguros de Vida Colectivo).

En primer lugar, debe pensar cuánto dinero van a necesitar Ud. y su familia o las personas que están a su cargo en caso de que Ud. no pueda seguir trabajando. Piense, por ejemplo: "Necesitaría $ 300.000 para estar bien, pero con $100.000 nos podríamos arreglar inicialmente hasta salir adelante".

También Ud. debe pensar por cuánto tiempo va a necesitar contar con la protección. Sepa que por más que Ud. contrate el seguro por un plazo mayor, lo más probable es que su seguro de invalidez termine cuando Ud. cumpla 66 años de edad.

Con esta información, el productor o la aseguradora pueden calcular un precio basado sólo en su edad. Luego de evaluar su estado de salud, le informarán el precio definitivo.

Si bien hay formas de venta telefónica y electrónica, lo más común es que su productor o la aseguradora le pidan que complete una solicitud de seguro con sus datos personales (inclusive una declaración jurada de su salud, situación económica-financiera, profesión y actividades), la suma asegurada que quiere, el plazo del seguro, los datos de las personas que Ud. elige para cobrar el seguro (que en lenguaje de seguros se llaman beneficiarios) en caso de fallecimiento (ya que los seguros de invalidez se venden como adicionales a seguros de muerte), cómo pagará el precio del seguro (débito, crédito, depósito), etcétera.

Sí. Ud. tiene el derecho a pedir lo que se llaman ‘condiciones generales’ del contrato donde están todas las obligaciones suyas y las de su aseguradora. Le recomendamos que lo haga y se tome el trabajo de leerlas, y que luego le pida a su productor o a la compañía que le explique lo que no quede claro. Igualmente, sabe que cuenta con nosotros para ayudarlo a comprender las condiciones del seguro antes de contratarlo.

Como las ‘condiciones generales’ suelen tener cláusulas que no se aplican a todos los contratos, pídale al productor o al vendedor de la compañía que le tache todas las que no se apliquen a su futuro contrato, ya que, en caso contrario, le darán un libro que es muy difícil de entender y está lleno de cláusulas que no formarán parte de su contrato.

ADVERTENCIA: si el contrato es poco claro, ya de por sí indica la poca calidad y confiabilidad de la aseguradora con la que Ud. está tratando.

Directamente descarte a la aseguradora que no le entregue un ejemplar de su futuro contrato o que no le dé las aclaraciones que Ud. le pida. Sepa, además, que no entregarle esta información constituye una práctica abusiva.

Además, Ud. debe pedirles a las aseguradoras con las que esté tratando, la siguiente información:

a) Las tablas estadísticas que emplean para fijar el precio del seguro.

b) qué porcentaje de gastos le van a cobrar para la comisión del productor de seguros y los gastos administrativos.

ADVERTENCIA: si alguna de las aseguradoras con las que está tratando no le da esta información, ya de por sí indica la poca calidad y confiabilidad de la aseguradora.

Directamente descarte a la aseguradora que no le entregue esta información. Sepa además que no entregarle esta información constituye una práctica abusiva.

Para seleccionar las aseguradoras que le resulten más convenientes y le generan mayor confianza, le aconsejamos que busque la información que aparece sobre las diferentes compañías en la página web de la Superintendencia de Seguros de la Nación (http://www.ssn.gov.ar/).

Sí, cuando las sumas aseguradas son altas, las compañías de seguros generalmente le piden que complete una declaración jurada sobre su salud e inclusive un cuestionario sobre su situación económica- financiera y otro sobre su profesión y actividades. En seguros de menos importe, suelen pedir solamente la declaración de salud. Ud. debe tener presente que la aseguradora tiene derecho a conocer toda esta información sobre Ud., para saber si le da el seguro o no y si se lo da, a qué precio.

Sí, cuando las sumas aseguradas son altas, las compañías de seguros suelen pedirle una revisación médica y solicitarle estudios médicos (análisis, radiografías, electrocardiogramas, etc.). El costo de estos estudios y revisaciones médicas debe estar a cargo de la aseguradora.

Sí, hoy hay muchas compañías que aseguran a personas con SIDA.

Ante las preguntas de la aseguradora Ud. tiene que contestar con la verdad: todo lo que conoce sobre su estado de salud, actividades y demás, NO OMITA NADA. Sea siempre veraz.

ADVERTENCIA: si Ud. está frente a un mal vendedor de la compañía o a un mal productor de seguros, posiblemente le diga que no declare sobre enfermedades o síntomas de los preguntados, y le advierta que si Ud. los indica podría tener demoras para obtener el seguro o un precio más caro. NO LE HAGA CASO. Lea y complete por su cuenta la declaración. Porque si Ud. no responde las preguntas con la verdad, la aseguradora podrá decir que su declaración es falsa (esto en seguros se llama reticencia) y anularle el seguro o cobrarle un precio (o prima) más alto o, si se produjo su muerte o invalidez, pagar una suma más baja. Sepa que estas malas formas de vender seguros, que lo inducen a Ud. a no decir la verdad, constituyen prácticas abusivas de algunas aseguradoras.

Una vez que Ud. completó la declaración de salud o se hizo la revisación médica o los análisis que le pidieron, su estado de salud será evaluado por un médico o personal idóneo de la compañía. La aseguradora lo va a llamar para informarle el precio definitivo de su seguro, el que habrá obtenido de acuerdo con su edad y con su estado de salud.

Si Ud. tiene alguna enfermedad, es probable que la cotización definitiva sea más elevada que la que le dieron conociendo solamente su edad o que le ofrezcan una suma asegurada menor a la solicitada o que le rechacen la solicitud.

Lo primero que debe hacer es comparar las cotizaciones definitivas que le hayan dado las dos o tres compañías con las que Ud. trató para contratar el seguro. ATENCIÓN: nunca lo haga con una sola, sino con varias a la vez.

Si igualmente Ud. quiere saber si el precio (o prima) mayor que le van a cobrar por su estado de salud es justo o excesivo, pídale a su aseguradora una reunión con la persona encargada de evaluar su solicitud de seguro y trate de concurrir a ella con su médico personal. En ese encuentro, con los estudios en la mano y la presencia de su médico, pídale a ese encargado que le muestre cómo llegó a la cotización definitiva, que le informe por escrito cuáles son los elementos que utilizó para el cálculo (estos elementos son los Manuales de evaluación y selección de riesgo, las tablas estadísticas y los límites de asegurabilidad) y que le detalle todos los gastos que le están cobrando junto con el precio de su seguro (el porcentaje de comisión del productor, el porcentaje de gastos administrativos y de explotación). Si alguna aseguradora se niega a darle estas explicaciones, busque otra, ya que eso constituye una práctica abusiva.

Además, Ud. puede estar ante un caso de discriminación injustificada, lo que constituye también una práctica abusiva.

Sí. Si ella considera que su estado de salud representa un riesgo muy elevado puede no aceptarle su pedido de seguro.

En tal caso, si Ud. quiere saber si el rechazo es justo, pídale a su aseguradora una reunión con la persona encargada de evaluar su solicitud de seguro y trate de asistir a ella con su médico personal y su productor asesor de seguros, si tiene. En ese encuentro, con los estudios en la mano y la presencia de su médico, pídale al encargado que le explique a qué se debe el rechazo y que le informe cómo llegó a la decisión de rechazar su solicitud, señalando cuáles son los elementos que utilizó para el análisis (estos elementos son los Manuales de evaluación y selección de riesgo, las tablas estadísticas y los límites de asegurabilidad de la compañía).

No. Mientras Ud. no reciba una comunicación de la aseguradora en la que se acepte la solicitud de seguro, considérese sin seguro. Si pasó más de un mes desde que Ud. completó la solicitud de seguro, presentó los estudios que le solicitaron o fue lo revisó el médico de la compañía y aún no recibió el contrato (la póliza) y la compañía no le informó del rechazo o aceptación de su seguro, comuníquese inmediatamente con la aseguradora y exíjale una respuesta. Si no le responden, considere que su solicitud no fue aceptada y busque otra compañía. Sepa además que no responder constituye una práctica abusiva de la aseguradora.

Si la aseguradora no había terminado de analizar su solicitud de seguro actuando en forma diligente, quiere decir que Ud. nunca lo tuvo y, en consecuencia, no tiene ningún derecho a reclamar el pago del seguro. Pero si la aseguradora ya había analizado su solicitud y no tenía ninguna observación que formular, se debe considerar que Ud. tenía el seguro y que sí tiene derecho a reclamarle a la aseguradora una indemnización equivalente a la suma asegurada.

En principio, el seguro está vigente desde que la aseguradora acepta su solicitud, salvo que Ud. haya solicitado que se inicie con una fecha posterior. No es necesario que la aseguradora imprima el contrato (o póliza) ni que se la mande para que Ud. esté asegurado.

Los plazos de carencia son períodos de tiempo (de 1 mes a 1 año) durante los cuales a pesar de que Ud. pague el seguro no tendrá la protección. Sin embargo, le advertimos que los plazos de carencia pueden considerarse cláusulas abusivas y por ello no ser válidos.

La forma más clara de aceptación por parte de la aseguradora es el envío del documento del contrato (o póliza). Allí figurará la fecha desde la cual Ud. tiene la protección contratada. También puede conocer la aceptación de la aseguradora a través de alguna carta o correo electrónico que ésta le envíe aún antes de entregarle el contrato.

Hay casos en los que la aseguradora aceptó la solicitud de seguro pero todavía no se lo informó a Ud., por ejemplo, cuando el trámite está en el sector de emisión de pólizas o en el registro de altas. Esto quiere decir que ya aceptó su solicitud. La aseguradora tiene 30 días para enviarle la póliza, pero algunas demoran su envío, lo que es una práctica abusiva.

Ud. debe leer atentamente las condiciones generales y particulares del contrato y comprobar que todo lo que negoció con la compañía o el productor de seguros efectivamente está expresado de la manera en la que fue charlado. Si le surgen dudas, inmediatamente comuníquese con su productor o con la compañía para que le sean aclaradas. Luego, avísele a su familia y guarde la documentación en un lugar seguro.

Si la aseguradora se niega a aclararle las dudas, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado). Sepa desde ya que Ud. puede enviar una carta de reclamo al Servicio de Atención al Asegurado de la propia aseguradora la cual debe ser respondida en un máximo de 30 días.

Si la aseguradora no responde a su pedido favorablemente en esos 30 días, Ud. podrá denunciarla al Departamento de Orientación y Asistencia al Asegurado que depende de la Superintendencia de Seguros de la Nación. También puede, simultáneamente, iniciar una mediación que es un procedimiento informal al que se cita a la aseguradora para intentar que llegue a un acuerdo con Ud. o directamente demandar a la aseguradora para que cumpla y además para que la multen y que esa multa sea cobrada por Ud.

Sepa que actualmente en la Ciudad de Buenos Aires, es necesario que primero cite a mediación a la aseguradora para luego poder demandarla.

Si llegara a encontrar en el contrato (la póliza) algo que no fue convenido, tiene 30 días desde que lo recibió para mandarle una carta a la aseguradora y hacer un reclamo por las diferencias. Caso contrario, transcurrido dicho plazo, se entiende que Ud. aceptó el contrato tal cual fue recibido.

Incluir cláusulas o modificaciones no acordadas en los contratos constituye una práctica abusiva de algunas aseguradoras.

Actualmente es muy común que las aseguradoras usen la venta telefónica para contactar a sus futuros asegurados. Con este fin, firman contratos con entidades financieras, bancos u otro tipo de empresas para que éstos les faciliten los datos de sus clientes y luego, telefónicamente, puedan contactarse para ofrecer los seguros.

Si Ud. es cliente de algún banco o financiera es muy probable que reciba uno o varios llamados telefónicos con el objetivo de ‘venderle’ un seguro. ADVERTENCIA: si está ocupado al momento del llamado, NO MANTENGA LA CONVERSACIÓN. Los vendedores telefónicos (también llamados telemarketers) están capacitados para publicitar el seguro de manera tal de hacerle sentir a Ud. que ya cuenta con el seguro, lo cual es una práctica abusiva. Sin embargo, NO ES ASÍ, es IMPRESCINDIBLE QUE UD. DÉ SU ACEPTACIÓN, ES DECIR, QUE EXPRESE QUE REALMENTE QUIERE EL SEGURO Y QUE FIRME LA SOLICITUD DE SEGURO.

Si Ud. tiene tiempo para recibir el llamado con atención y la propuesta parece interesarle, dedique los minutos que sean necesarios para escuchar detenidamente al vendedor y sacarse todas las dudas que tenga.

(VER en esta Guía 2.23. ¿Qué debo preguntarle al vendedor telefónico de seguros?).

NO COMPRE NADA POR IMPULSO.

Recuerde: todas las conversaciones telefónicas por las que se venden servicios o productos deben ser grabadas en beneficio del consumidor. Si le quedan dudas sobre la conversación que Ud. mantuvo con el vendedor del seguro, EXIJA ESCUCHAR LA CORRESPONDIENTE LLAMADA.

Algunas aseguradoras se niegan a darles a sus clientes las grabaciones de las ventas, lo cual constituye una práctica abusiva.

(VER Cláusulas y prácticas abusivas No brindar al asegurado la grabación del llamado telefónico)

Antes de aceptar un seguro por teléfono, pídale al vendedor que le responda con exactitud:

a) Qué tipo de seguro le está ofreciendo y qué riesgos cubre (vida para el caso de muerte, muerte e invalidez por accidentes personales, invalidez total y permanente, sepelio, etcétera).

b) ¿Desde cuándo comenzaría a protegerme? Es fundamental que Ud. pregunte cuándo comienza la protección ya que, como Ud. va a aceptar sin tener en su poder el contrato (la póliza), si no lo consulta no lo va a saber hasta que le llegue la póliza a su domicilio, hecho que puede ocurrir pasados varios días (o inclusive meses) desde la llamada inicial. Generalmente, las aseguradoras comienzan a cubrir desde las cero horas del día siguiente al llamado en el que Ud. dio la aceptación al seguro.

c) ¿Hasta cuándo estaría asegurado? También esta pregunta es imprescindible. Normalmente los seguros de accidentes personales protegen hasta una determinada edad, generalmente los 65 años. Si Ud. está cerca de cumplir esa edad, piense detenidamente si le conviene contratar el seguro, ya que posiblemente esté protegido por poco tiempo, habiendo hecho una inversión inútil.

d) ¿Cuánto dinero me cuesta y cuánto me costará en el futuro? Exija una respuesta clara a esta pregunta. Debe saber si el precio que se le cobrará aumentará con el paso del tiempo o no. El seguro se le va a cobrar a través de la tarjeta o cuenta que Ud. posea con el banco o financiera que haya contratado con la aseguradora, es por eso que debe estar atento mes a mes al débito que se le haga por el seguro, para poder controlar posibles cambios o errores en el cobro.

e) ¿En qué situaciones el seguro NO me protege? Es muy importante que Ud. realice esta pregunta al momento de la venta telefónica, ya que el vendedor nunca le dirá por propia iniciativa cuáles son las situaciones en las que Ud. no estará protegido. Exija que le detallen todos y cada uno de los motivos por los cuales la aseguradora no le pagará, para formarse una idea exacta de lo que le están ofreciendo.

ADVERTENCIA: Muchos vendedores utilizan como estrategia la confusión del cliente, ya que las charlas telefónicas se desarrollan en muy poco tiempo y generalmente cuando Ud. está ocupado en otra cosa, sin poder prestar la debida atención. SI NO SABE BIEN QUÉ ES LO QUE LE ESTÁN OFRECIENDO NO ACEPTE EL SEGURO. Sepa que esto constituye una práctica abusiva que realizan algunas compañías.

Sí. El vendedor no puede obligarlo a comprar el seguro si Ud. le está solicitando ver las condiciones del seguro antes de dar su respuesta. Es común que los vendedores telefónicos intenten convencerlo para que Ud. dé una respuesta en el momento en vez de esperar a que lea las condiciones del seguro. Esto constituye una práctica abusiva. NO SE APURE. Ud., como futuro cliente, tiene derecho a solicitar que le envíen por mail, fax o correo las cláusulas del contrato (la póliza) antes de aceptar o rechazar el seguro. Además, debe solicitar que le informen los elementos que utiliza la aseguradora para evaluar a quién asegurar, a quién no, y a qué costo (estos elementos son los Manuales de evaluación y selección de riesgo, la tabla de mortalidad, otras tablas estadísticas y los límites de asegurabilidad), y que le detallen todos los gastos que van a cobrarle junto con el precio de su seguro (el porcentaje de comisión que le pagan al vendedor y el porcentaje de gastos administrativos o de explotación). Esto puede llegar a servirle en un futuro, en caso de que la aseguradora le rechace su solicitud o le quiera cobrar un precio excesivo.

Directamente descarte a la aseguradora que no le entregue las condiciones generales de la futura póliza ante su requerimiento. Sepa además que esto constituye una práctica abusiva.

Ud. puede comprar el seguro sin tener la póliza en su poder porque legalmente está permitido. Sin embargo, siempre pregunte si se la van a enviar a su casa, cuánto tiempo tarda el envío, por qué empresa de correo se envía, cuál es el teléfono de reclamo si no llega a término, etcétera.

Si pasó más de un mes desde que Ud. aceptó el seguro y no recibió la póliza comuníquese inmediatamente con la aseguradora y reclame la entrega. NO MANTENGA LA COBERTURA SIN TENER LA POLIZA.

Si la aseguradora se niega a entregarle la póliza, lo que constituye una práctica abusiva además de un incumplimiento legal, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado.

En general las aseguradoras que usan la venta telefónica no le solicitan posteriormente completar una declaración de salud ni le piden que lo revise un médico. Es por este motivo que Ud. tiene que ser muy claro y sincero al momento de comunicarse con el vendedor. Respóndale con la verdad todo lo que le pregunte.

Si Ud. está frente a un mal vendedor, éste posiblemente le dirá que no declare ninguna enfermedad o síntoma de los preguntados, y le advertirá que si Ud. las indica podría tener demoras para obtener el seguro o una cuota más cara. NO LE HAGA CASO. Responda a todo con sinceridad, porque si no lo hace, la aseguradora podrá decir que su declaración es falsa (esto en seguros se llama reticencia) y anularle el seguro o cobrarle un precio (o prima) más alto, o, si se produjo su invalidez, pagar una suma más baja. Sepa que estas malas formas de vender seguros, en las que se induce a no decir la verdad, constituyen prácticas abusivas de algunas aseguradoras.

Generalmente, las compañías de seguros que eligen la venta telefónica dan la posibilidad de dar de baja el seguro por el mismo medio por el cual lo compró. Ud. podrá dar de baja sus seguros EN CUALQUIER MOMENTO, llamando al teléfono de atención al cliente. ADVERTENCIA: tenga cuidado con las estrategias que utilizarán los empleados que lo atiendan para lograr que Ud. no dé de baja el seguro (es una práctica que se llama ‘retención’). Si Ud. está convencido de que no lo quiere más, no lo conserve. También es probable que le soliciten que envíe una nota con sus datos y firma en donde conste que decide dar de baja el seguro.

Conserve el número de trámite por el cual se dio de baja el seguro o una copia de la nota presentada para evitar futuros inconvenientes.

Si Ud. se arrepiente de la compra del seguro y decide darlo de baja antes de que se lo cobren por primera vez, probablemente sí tenga que pagar la primera cuota pero sólo por el tiempo que efectivamente estuvo protegido.

Si le quieren cobrar por más tiempo del que Ud. estuvo asegurado, sepa que eso es una práctica abusiva y no deben hacerlo.

En cuanto advierta que le están cobrando cuotas de un seguro que Ud. no aceptó, algo que es claramente ilegal además de ser una práctica altamente abusiva, llame por teléfono a la tarjeta o al banco donde tiene la cuenta y exija que se las dejen de cobrar inmediatamente. En su defecto, LLAME RÁPIDAMENTE A LA ASEGURADORA (si tiene el número) O A LA EMPRESA MEDIANTE LA CUAL LE LLEGÓ LA INFORMACIÓN DEL SEGURO. Ud. tiene derecho a que se procese la inmediata baja del seguro y a que se le devuelva todo el dinero que le hayan cobrado por seguros que no contrató.

Si no lo hacen, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Por supuesto. Cuando la aseguradora rechaza el pedido de pago debe hacerlo explicando claramente los motivos del rechazo, dentro del plazo de 15 días de informada de la invalidez o de recibida la información o documentación que le solicitó y que Ud. tenía en su poder o desde que Ud. fue revisado por el médico de la aseguradora.

Algunas aseguradoras rechazan sin explicar claramente los motivos, lo cual constituye una práctica abusiva.

Esta parte de la Guía tiene por finalidad explicarle todos los pasos que tiene que seguir Ud. para cobrar un seguro de invalidez. También le vamos a indicar los problemas que se le pueden presentar y cómo resolverlos.

Sepa desde ya que Ud. podrá enviar una carta de reclamo al Servicio de Atención al Asegurado de la propia aseguradora la cual debe ser respondida en un máximo de 30 días.

Si la aseguradora no responde a su pedido favorablemente en esos 30 días, Ud. podrá denunciarla al Departamento de Orientación y Asistencia al Asegurado que depende de la Superintendencia de Seguros de la Nación. También puede, simultáneamente y con asistencia de un abogado, iniciar una mediación que es un procedimiento informal al que se cita a la aseguradora para intentar que llegue a un acuerdo con Ud. o directamente demandar a la aseguradora para que cumpla y además para que la multen y que esa multa sea cobrada por Ud.

Sepa que actualmente en la Ciudad de Buenos Aires y algunas Provincias, es necesario que primero cite a mediación a la aseguradora para luego poder demandarla. Lo mismo ocurrirá en la Provincia de Buenos Aires en poco tiempo más.

Si no encuentra la información que busca, por favor envíenos su consulta por correo electrónico ada@ada.org.ar.

No. Es Ud. quien debe informarle a la aseguradora que ha sufrido una enfermedad o accidente que le generó invalidez y que le corresponde cobrar el seguro.

Si, es posible que le pase eso.

Suele ocurrir cuando sacamos una cuenta bancaria, o un crédito, o ingresamos a un nuevo trabajo, y firmamos un montón de papeles entre los que hay una solicitud de seguro con la que, muchas veces sin avisarnos, nos ‘venden’ un seguro, lo cual constituye una práctica abusiva. También ocurre muchas veces que contratamos un seguro de vida y trae como cobertura adicional un seguro de invalidez. A fin de detectar estas coberturas adicionales le recomendamos leer atentamente el contrato (la póliza).

Si Ud. trabaja o trabajaba en relación de dependencia fíjese entre los descuentos si figura algún rubro que diga "seguro de vida" o "seguro de vida colectivo" o "seguro…" y el nombre de una compañía de seguros, o abreviaturas como "seg vida", "seg col. vida", "seg ITP" o similares. En ese caso es muy probable que tenga un seguro que también proteja por invalidez. Pregunte al empleador o al sindicato, a qué seguros corresponden esos descuentos y si incluyen un seguro de invalidez.

Asimismo, si Ud. tiene cuenta en algún banco o tiene una tarjeta de crédito, revise en los resúmenes de cuenta si figuran descuentos por algún seguro. Nuevamente fíjese entre los descuentos si figura algún rubro que diga "seguro de vida" o "seguro de vida colectivo" o "seguro…" y el nombre de una compañía de seguros, o abreviaturas como "seg vida", "seg col. vida", "seg ITP" o similares. En caso afirmativo consulte con su banco o tarjeta de crédito a qué seguros corresponden esos descuentos y si incluyen un seguro de invalidez. En caso de que Ud. tenga un seguro de vida que proteja en caso de fallecimiento, lea atentamente el contrato (la póliza) para ver si acaso incluye también un seguro adicional de invalidez.

Si, desde ya. La Superintendencia no tiene, por ahora, un registro o base de datos donde figuren todos los contratos de seguro, pero lo que puede hacer es enviarle una circular a todas las compañías de seguros para que le informen si Ud. tiene seguro en alguna de ellas.

Tenga en cuenta, igualmente, que algunas aseguradoras negligentes o que actúan de mala fe pueden informar a la Superintendencia de Seguros que no existe el seguro cuando sí existe, lo cual constituye una práctica abusiva.

Por esto último le recomendamos que aunque la Superintendencia le conteste que Ud. no tiene seguros para cobrar, continúe su búsqueda ya que aún es posible que sí tenga alguno.

Si encuentra la referencia al seguro en un recibo de haberes, debe consultar al sindicato o a la oficina de personal de su empleador. Si la mención del seguro aparece en un resumen de tarjeta o cuenta bancaria la primera información debe pedirse a la tarjeta o al banco. En caso de que conozca cuál es la aseguradora que debe pagarle, consulte con ella.

Desde ya. Ud. tiene derecho a pedirle a la aseguradora una copia completa de la póliza y ésta tiene la obligación de entregársela. Inclusive, si se niega, puede reclamar que lo haga.

Si la aseguradora se niega a entregarle la póliza, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Si en las averiguaciones que Ud. haga encuentra respuestas evasivas, contradictorias o que simplemente le generan dudas, busque un asesoramiento especializado.

Le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado), quienes lo asesorarán jurídicamente para que agote todos los medios hasta saber si tiene un seguro de invalidez para cobrar o no.

NUNCA SE QUEDE CON UNA DUDA, ASESÓRESE Y SI NO QUIERE CONTINUAR LAS INVESTIGACIONES, DELÉGUELAS A SU ABOGADO.

Cualquiera puede informar la invalidez de de la persona asegurada a la aseguradora. En general, lo hace uno mismo o su empleador si se trata de un seguro que le cobran por descuento de su recibo de sueldo, pero cualquier persona puede ir a la compañía de seguros e informar la invalidez y la aseguradora tiene la obligación de recibir esta información para poder tramitar el pago de la suma asegurada.

Algunas aseguradoras sólo aceptan el informe de la invalidez a través de la persona asegurada, lo cual constituye una práctica abusiva.

La aseguradora tiene un plazo de 15 días corridos, contados desde que fue informada de la invalidez o desde que recibió la información y documentación complementaria que Ud. debía presentarle o desde que Ud. fue revisado por el médico de la aseguradora.

Algunas aseguradoras pagan después de los 15 días, lo cual constituye una práctica abusiva.

En principio, de acuerdo con la Ley de Seguros, Ud. debe informar la invalidez a la aseguradora dentro de los 3 días corridos desde que toma conocimiento de ella o en el plazo mayor que indique el contrato (la póliza), salvo que haya causas justificadas que le impidan informar en ese tiempo (por ejemplo, que Ud. se haya visto realmente impedido de comunicarse con la aseguradora por problemas de salud o por cualquier otro motivo ajeno a su voluntad).

Algunas pólizas no fijan un plazo para informar la invalidez sino que dicen, por ejemplo, "a la brevedad" o "en el menor plazo posible". En estos casos Ud. tiene el plazo de un 1 año para informar la invalidez.

En el caso de los seguros que protegen frente a la invalidez total y permanente por cualquier causa, generalmente, las pólizas establecen que sólo corresponde el pago del seguro si la invalidez se ha mantenido ininterrumpidamente durante un plazo, que en general es de 3 o 6 meses como mínimo. En consecuencia, en estos seguros Ud. desde ya puede esperar el cumplimiento de esos 3 o 6 meses antes de informar a la aseguradora. Luego, cumplidos esos 3 o 6 meses Ud. debe informar la invalidez a la aseguradora dentro de los 3 días corridos o en el plazo mayor que indique la póliza, salvo que haya causas justificadas que le impidan informarlo en ese tiempo.

Sepa que, sin embargo, algunas aseguradoras no tienen en cuenta los 3 o 6 meses de permanencia de la invalidez que exigen las pólizas y rechazan el pago del seguro sosteniendo que no fueron informadas de la invalidez en el plazo legal, lo cual constituye una práctica abusiva.

Por esto último le recomendamos que en todos los casos informe a la aseguradora, de ser posible, dentro de los 3 días posteriores a los que Ud. toma conocimiento de la invalidez o en el plazo mayor que indique la póliza.

Sin perjuicio de ello, en caso de que le rechacen el pago del seguro no teniendo en cuenta los 3 o 6 meses de permanencia de la invalidez que exige la póliza, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Para informar la invalidez no existen formalidades especiales, aunque le recomendamos que siempre lo haga de manera tal que le quede una constancia de que fue imformado. Por eso, la comunicación la puede realizar, por ejemplo, por medio de una nota (de la cual Ud. tiene que quedarse con una copia con sello de recepción de la aseguradora, indicando la fecha en que fue presentada) o por una carta documento.

Es habitual que la aseguradora pida que complete un formulario y, posiblemente también, que su médico complete otro, que suele llamarse Declaración del médico sobre la invalidez del asegurado, donde le piden toda la información que tenga sobre el origen y las causas de la incapacidad.

Ud. deberá responder con la verdad lo que se le pregunte.

La aseguradora puede pedirle que complete un formulario y, posiblemente también, que su médico complete otro, que suele llamarse Declaración del médico sobre la invalidez del asegurado, donde le piden toda la información que tenga sobre el origen y las causas de la incapacidad.

También puede pedirle estudios médicos que Ud. tenga en su poder.

Es importante remarcar que Ud. no está obligado a buscar información o documentos que no tenga en su poder. Repetimos, sólo tiene la obligación de dar la información que Ud. tenga y los documentos que estén en su poder. No hay obligación de realizar investigaciones para la compañía de seguros, ni de buscar documentos en hospitales, oficinas, etc. La aseguradora está facultada por la ley para hacer estas investigaciones por sus medios.

Sin perjuicio de ello, algunas aseguradoras piden documentación, por ejemplo las historias clínicas, que Ud. no tiene en su poder. Esto constituye una práctica abusiva.

Para pedirle más información o documentos, la aseguradora sólo tiene 15 días corridos contados desde que se la informó de la invalidez.

Solamente si esa historia clínica está en su poder. Generalmente la historia clínica está en la clínica u hospital. Ud. no tiene ninguna obligación de ir a la clínica u hospital donde está la historia clínica para pedir una copia y llevársela a la aseguradora. La ley le da a la aseguradora el derecho de revisar la historia clínica y todos los documentos relacionados con su invalidez. A lo sumo, en caso de que la clínica u hospital le nieguen la historia clínica a la aseguradora, Ud. podrá entregarle una carta a la aseguradora autorizándola a revisar la historia clínica.

Algunas aseguradoras, sin embargo, solicitan la historia clínica a quien reclama el pago del seguro, lo que, entendemos, constituye una práctica abusiva.

No. No puede pedirle copia de la causa penal, ni de ningún otro documento, salvo que Ud. lo tenga en su poder. La aseguradora tiene derecho a hacer toda clase de investigaciones, siempre que estén plenamente justificadas por su necesidad de conocer. Dado que la aseguradora es un profesional, debe ejercer esta facultad con responsabilidad, prudencia y diligencia.

Ud. no está obligado a conseguir copias de la causa penal para la aseguradora. Si la aseguradora se las solicita entendemos que ello es una práctica abusiva.

Si la aseguradora le pide información o documentación que Ud. no tiene en su poder, el pedido es inválido y por tal motivo después de 15 días corridos la aseguradora quedará obligada a pagarle el seguro.

Sí, la aseguradora puede citarlo a revisación médica dentro de los 15 días contados desde que fue informada de la invalidez o desde que recibió la información y documentación complementaria que Ud. debía presentarle.

Si, a propósito, Ud. presenta pruebas falsas o no presenta lo que le pide la aseguradora y que está en su poder para intentar cobrar lo que no le corresponde, pierde el derecho a cobrar el seguro.

La aseguradora tiene un plazo de 15 días corridos, contados desde que fue informada de la invalidez o desde que recibió la información y documentación complementaria que Ud. debía presentarle o desde que Ud. fue revisado por el médico de la aseguradora.

Algunas aseguradoras pagan después de los 15 días, lo cual constituye una práctica abusiva.

Si dentro de los 15 días de informada de la invalidez la aseguradora no le paga ni le pide información o documentación adicional, o le pide información o documentación que Ud. no tiene, se considera que aceptó su pedido y está obligada a pagarle.

Normalmente Ud. cobrará en las oficinas de la aseguradora aunque algunas también le permiten elegir otro lugar de pago. Consulte esto con su aseguradora.

Le recomendamos que las comunicaciones con la aseguradora se realicen siempre de alguna forma que pueda comprobarse posteriormente, es decir, por carta documento o por carta con copia sellada por la aseguradora, indicando la fecha del recibo.

A la aseguradora. En principio no son válidas las realizadas al productor de seguros ni a ninguna otra persona que no sea la compañía de seguros o un apoderado que demuestre serlo con un poder dado por la aseguradora.

Esta parte de la Guía tiene por finalidad informar a la persona que debe cobrar un seguro de Invalidez permanente los motivos que puede invocar una aseguradora para no pagarle. También le diremos si esos motivos son válidos o no y qué tiene que hacer para defender sus derechos.

Para ello transcribimos las principales consultas que hemos recibido al respecto y las respuestas dadas. Sin embargo, si no encuentra la información que busca, por favor envíenos su consulta por correo electrónico ada@ada.org.ar.

La aseguradora tiene un plazo de 15 días corridos, contados desde que fue informada de la invalidez o desde que recibió la información o documentación adicional que le pidió y que Ud. tenía en su poder.

Sepa que Ud. no está obligado a conseguirle a la aseguradora información o documentación que no tiene en su poder.

Si la aseguradora no rechaza su reclamo dentro de los 15 días de informada de la invalidez o de recibida la documentación o información adicional que le solicitó y Ud. tenía en su poder o desde que fue revisado por el médico de la aseguradora, se considera que aceptó el reclamo y queda obligada a pagar el seguro.

El único caso en el cual la aseguradora tiene derecho a no contestar y a no pagar es cuando no existe ningún seguro. Estos casos de excepción son únicamente aquellos en que realmente el reclamo no se corresponde con ninguna protección brindada por la aseguradora (por ejemplo: tengo un seguro de mi auto y reclamo el pago de un seguro de invalidez. O no tengo ningún contrato de seguro con esa aseguradora y le reclamo el pago de un seguro que nunca existió). En cualquier otro caso, si la aseguradora no responde al reclamo queda obligada al pago.

Sí, hay algunos motivos por los que puede hacerlo.

Algunas aseguradoras no pagan también por otros motivos que en realidad no son válidos, sobre la base de cláusulas y prácticas abusivas.

En esta parte de la Guía, le indicamos los casos más frecuentes de cláusulas y prácticas abusivas por las cuales las aseguradoras no pagan los seguros de invalidez.

Si Ud. es víctima de alguna de estas cláusulas o prácticas abusivas le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

En principio Ud. debe informar la invalidez dentro de los 3 días, o en el plazo que diga el contrato de seguro (la póliza), desde que conoce que está invalido.

Sin embargo, si la aseguradora pudo tomar conocimiento de la invalidez por sus propios medios, no tiene derecho a rechazarle su pedido de pago. Tampoco tiene derecho a rechazarle el pago si Ud. no informó la invalidez porque estuvo imposibilitado de hacerlo por razones de salud o porque quedó, por ejemplo, incomunicado a raíz de un terremoto o sufrió un accidente y quedó en coma o por cualquier otra causa de fuerza mayor que se lo haya impedido.

Si en alguno de estos casos la aseguradora igual no le paga, ello es una práctica abusiva.

Sepa también que, en el caso de los seguros que protegen frente a la invalidez total y permanente por cualquier causa, generalmente, las pólizas establecen que sólo corresponde el pago del seguro si la invalidez se ha mantenido ininterrumpidamente durante un plazo, que en general es de 3 o 6 meses, como mínimo. En consecuencia, Ud. desde ya puede esperar el cumplimiento de esos 3 o 6 meses antes de informar a la aseguradora.

Sin embargo en estos casos algunas aseguradoras no tienen en cuenta los 3 o 6 meses de permanencia de la invalidez que exigen las pólizas y rechazan el pago del seguro sosteniendo que no fueron informadas de la invalidez en el plazo legal. Ello constituye una práctica abusiva.

Asimismo debe tenerse en cuenta que la fecha de configuración de la invalidez permanente suele no ser fácil de determinar lo cual puede generar también rechazos abusivos si la aseguradora considera que la invalidez se configuró en una fecha anterior a la real.

Si Ud. es víctima de alguna de las prácticas abusivas aquí mencionadas, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

En principio, Ud. debe reclamar el pago a la aseguradora dentro del plazo de 1 año contado a partir de que la aseguradora le informó que no le va a pagar o de los 15 días posteriores a que Ud. le informó la invalidez o le acompañó la información que le pidió la aseguradora (y que estaba en su poder) o fue revisado por el médico de la aseguradora.

Si se cumple este plazo sin haberse reclamado el pago, es muy probable que la aseguradora no le pague. Esto se llama prescripción.

En tal caso, sepa que aplicando la Ley de Defensa del Consumidor puede interpretarse que el plazo que Ud. tiene para reclamar es de 3 años.

Esta extensión del plazo a 3 años suele no ser considerada por las aseguradoras, pero en ese caso el rechazo resulta inválido.

Asimismo, debe tenerse en cuenta que la fecha de configuración de la invalidez permanente suele no ser fácil de determinar lo cual puede generar también rechazos abusivos por prescripción, si la aseguradora considera que la invalidez se configuró en una fecha anterior a la real.

En cualquier de estos casos le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

El contrato de seguro (la póliza) fija la fecha de inicio y finalización del seguro y si la invalidez ocurre antes o después de esas fechas, es muy probable que la aseguradora no le pague.

Sin embargo, en muchos casos la aseguradora ha cobrado el precio del seguro correspondiente al tiempo en que se produjo la invalidez a pesar de que, conforme a la póliza, el seguro no estaba vigente. De ser así debería pagar igual la suma asegurada. Asimismo debe tenerse en cuenta que la fecha de configuración de la invalidez permanente suele no ser fácil de determinar lo cual puede generar rechazos abusivos si la aseguradora considera que la invalidez se configuró cuando no había seguro.

En estos casos le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos.

Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada. Por ello la ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que estas cláusulas son abusivas y no tienen validez.

Si la aseguradora se niega a pagar la suma asegurada invocando que la invalidez se produjo en estas circunstancias, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos. Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada. Por ello la ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que estas cláusulas son abusivas y no tienen validez.

Si la aseguradora se niega a pagar la suma asegurada invocando que la invalidez se produjo en estas circunstancias, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos.

Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada. Por ello la ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que estas cláusulas son abusivas y no tienen validez.

Si la aseguradora se niega a pagar la suma asegurada invocando que la invalidez se produjo en estas circunstancias, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos. Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada. Por ello la ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que estas cláusulas son abusivas y no tienen validez.

Si la aseguradora se niega a pagar la suma asegurada invocando que la invalidez se produjo en estas circunstancias, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos. Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada. Por ello la ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que estas cláusulas son abusivas y no tienen validez.

Si la aseguradora se niega a pagar la suma asegurada invocando que la invalidez se produjo en estas circunstancias, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos. Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada. Por ello la ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que estas cláusulas son abusivas y no tienen validez.

Si la aseguradora se niega a pagar la suma asegurada invocando que la invalidez se produjo en estas circunstancias, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos.

Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada. Por ello la ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que estas cláusulas son abusivas y no tienen validez.

Si la aseguradora se niega a pagar la suma asegurada invocando que la invalidez se produjo en estas circunstancias, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos.

Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada. Por ello la ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que estas cláusulas son abusivas y no tienen validez.

Si la aseguradora se niega a pagar la suma asegurada invocando que la invalidez se produjo en estas circunstancias, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar en estos casos.

Sin embargo, la ley de seguros no establece que estas causas sean justificación para que la aseguradora no pague la suma asegurada. Por ello la ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que estas cláusulas son abusivas y no tienen validez.

Si la aseguradora se niega a pagar la suma asegurada invocando que la invalidez se produjo en estas circunstancias, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado).

Solamente en los seguros de accidentes personales (que son los que únicamente pagan en caso de muerte o invalidez por causa de accidente) la aseguradora puede negarse a pagar porque la muerte o la invalidez sobrevienen por actuar con culpa grave o dolo (Ver Guía de Seguros de Accidentes Personales).

Sin embargo, muchos contratos de seguro (pólizas) tienen cláusulas que permiten a la aseguradora no pagar por estos motivos cualquier tipo de seguro de invalidez.

La ADA (Asociación de Defensa del Asegurado) considera que estas cláusulas son abusivas y no tienen validez.

Si la aseguradora se niega a pagar la suma asegurada invocando que la invalidez se produjo en estas circunstancias, o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Algunos contratos de seguro (las pólizas) dicen que la aseguradora puede no pagar si la invalidez se produce durante los primeros tiempos de seguro (en general durante el primer año) como consecuencia de una enfermedad que ya se tenía al contratar el seguro, sin importar que tuviera conocimiento de la enfermedad o no.

Si le rechazan el pago por este motivo, sepa que muchos jueces consideran que esta cláusula no es válida y que la aseguradora debe pagarle igual.

Si la aseguradora se niega a pagar la suma asegurada invocando que la invalidez se generó por una enfermedad ‘preexistente’, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

En seguros esta causal para no pagar se llama reticencia. La consecuencia de la reticencia es la falta de pago por parte de la aseguradora porque el contrato es nulo debido a que Ud., al momento de contratar el seguro, mintió u omitió información que le pidió la aseguradora.

Pero TENGA EN CUENTA que, para que la aseguradora pueda anular el contrato y no pagar por reticencia, hace falta que se cumplan todas estas condiciones:

a) que cuando Ud. estaba en las tratativas para contratar el seguro, la aseguradora le haya entregado un formulario pidiéndole información;

b) que ese formulario tenga preguntas concretas y claras que Ud. pueda comprender;

c) que Ud. haya contestado por sí mismo a las preguntas del formulario;

d) que Ud. haya falseado u ocultado información al responder las preguntas, cuando realmente conocía la verdad de lo preguntado e igualmente mintió;

e) que la aseguradora demuestre mediante peritos que si hubiera conocido la verdad de lo que preguntó, no habría dado el seguro;

f) que la aseguradora demuestre, de acuerdo con el Manual de valuación y selección de riesgos que usaba al momento de vender el seguro, por qué no hubiera dado el seguro si conocía la realidad;

g) que la aseguradora le haya comunicado a Ud. o a los beneficiarios si Ud. murió que considera el contrato nulo por reticencia. Para ello tiene un plazo de tres meses desde que conoció la existencia de la falsedad u omisión.

Solamente si la aseguradora puede probar todas estas circunstancias y conseguir una sentencia judicial declarando la nulidad del contrato, se puede negar a pagar el seguro invocando la ‘nulidad del contrato por reticencia’.

En caso de que la aseguradora demuestre que de conocer la verdad hubiera dado el seguro pero a un precio mayor, sólo puede negarse a pagar si demuestra que Ud. ocultó algo que conocía o mintió con la intención de obtener el seguro y perjudicar a la aseguradora. Si no lo demuestra, Ud. puede exigirle a la aseguradora el pago de una suma reducida, que será calculada de acuerdo con la realidad de los hechos que habían sido omitidos al contratar el seguro.

Si la aseguradora se niega a pagarle por reticencia faltando alguno de los requisitos aquí indicados o si debía pagar una suma reducida y no lo hizo, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

En los seguros invalidez Ud. está obligado a informar a la aseguradora sólo los cambios en su vida y actividades que expresamente diga el contrato de seguro (la póliza). Estos cambios pueden ser de lugar de residencia, de ocupación, de su salud a raíz de un accidente, etcétera.

Si le niegan el pago del seguro por este motivo, lea el contrato y vea si allí se le exigía informar aquello por lo que la aseguradora no le quiere pagar.

Si efectivamente en el contrato figuran cambios, sobrevinientes a la contratación del seguro, que la aseguradora le exigía informar, estos deberán ser analizados, porque en determinados casos no son válidos.

Si no tiene el contrato pídale una copia a la aseguradora. Ésta tiene la obligación de entregárselo.

En cualquier caso, si le rechazan el pago por este motivo, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Si le niegan el pago por este motivo sepa que la mayoría de las veces el rechazo de la aseguradora se funda en una cláusula del contrato de seguro (de la póliza) que puede ser considerada abusiva y, por ende, inválida.

Además, en muchas oportunidades la aseguradora registra una falta de pago cuando las cuotas en realidad se pagaron. Esto es habitual cuando los pagos se hacen, por ejemplo, a un productor de seguros y no directamente a la aseguradora.

En cualquiera de estos casos le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Si la aseguradora se niega a pagarle porque considera que su incapacidad no es total y su seguro no lo protege frente a invalidez parcial, sepa que por más que el contrato de seguro (la póliza) diga que Ud. tiene que estar impedido para realizar cualquier tarea remunerada, en general, nuestros jueces consideran que una persona está inválida en forma total cuando queda imposibilitada de realizar las tareas principales de la ocupación que habitualmente desarrollaba u otras acordes con su aptitud profesional.

Si Ud. está imposibilitado de continuar realizando su trabajo habitual y la aseguradora se niega a pagarle sosteniendo que su incapacidad no es total, sepa que esto constituye una práctica abusiva y le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

En caso de que la aseguradora se niegue a pagarle sosteniendo que su incapacidad no es permanente, esto es porque puede mejorarse con el transcurso del tiempo o mediante tratamientos médicos consulte con su médico y verifique si esto es efectivamente así o no.

En caso de que su médico le informe que la incapacidad es permanente, es decir que Ud. no puede recuperarse con el transcurso del tiempo ni mediante tratamientos médicos, si la aseguradora se niega a pagarle le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Algunas pólizas establecen que la aseguradora sólo paga la invalidez parcial que resulta de las pérdidas físicas que aparecen listadas en ellas. Esto ocurre en general en los seguros de accidentes personales.

(Ver Guía de Seguros de Accidentes Personales)

En caso de que le rechacen el pago del seguro por este motivo sepa que en general nuestros jueces han considerado que no es válido limitarse a las pocas pérdidas que aparecen listadas en las pólizas.

En consecuencia, si la aseguradora se niega a pagarle por este motivo, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

Algunas pólizas establecen que la aseguradora sólo paga la invalidez total y permanente que resulta de unas pocas causas que aparecen listadas en ellas. Es lo que se llama ‘invalidez taxativa’.

En caso de que le rechacen el pago del seguro por este motivo sepa que en general nuestros jueces han considerado que no es válido limitar el seguro a las pocas pérdidas causas que aparecen listadas en las pólizas.

En consecuencia, si la aseguradora se niega a pagarle por este motivo, le recomendamos que recurra a su abogado o En caso de que le rechacen el pago del seguro por este motivo sepa que en general nuestros jueces han considerado que no es válido limitarse a las pocas pérdidas que aparecen listadas en las pólizas.

En consecuencia, si la aseguradora se niega a pagarle por este motivo, le recomendamos que recurra a su abogado o al Consultorio Jurídico Gratuito de ADA (Asociación de Defensa del Asegurado)

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